BIENVENIDOS AL IMPERIO PERSA Días 1 a 5

Aterrizamos en Teherán. Caótica y con un tráfico que asusta, cruzar la calle ya supondrá todo un reto, pero poco a poco nos acostumbraremos al tráfico iraní. Aprovecharemos durante un día para cambiar dinero, visitar su fabuloso bazar y comenzar a darnos cuenta de que no hemos llegado al peligroso destino de fundamentalistas que parece que nos venden por la televisión.... ¡si aquí todo el mundo nos sonríe y es amable con nosotros! Bienvenido a Irán....Dejaremos la capital para poner rumbo al sur.

Nuestra primera parada será Kashan, una agradable ciudad donde podremos visitar uno de los mejores bazares del país y las espectaculares casas tradicionales, para hacernos una idea del lujo con el que vivían los ricos mercaderes de hace 150 años. Pero no podemos abandonar esta zona sin visitar el agradable pueblo de Abyaneh, con sus tradicionales casas de barro rojo y sus pintorescas mujeres ataviadas con trajes blancos con flores, o los espectaculares paisajes del Desierto de Kavir, con sus primeras dunas, su lago de sal o algún caravanserai perdido de la civilización donde poder pasar una noche bajo las estrellas, emulando a las antiguas caravanas de camellos que recorrían la Ruta de la Seda.


LA MITAD DEL MUNDO Días 6 a 10

Esfahan es el principal enclave turístico de Irán, y es que esta ciudad alberga la segunda mayor plaza del mundo, pero de una belleza deslumbrante, además de unas mezquitas y edificios que por si solos pueden ser museos de arquitectura islámica, un colorido bazar emplazado bajo cúpulas de más de 400 años de antigüedad, y unos preciosos puentes que al caer la noche se animan de músicos, familias y parejas paseando, dando un especial encanto a estos viaductos con 4 siglos de historia.

Y si te entusiasmó Esfahan, el siguiente destino no te defraudará, y es que Yazd, emplazada entre los desiertos de Kavir y de Lut, es una apacible ciudad de callejuelas, pasadizos y callejones de casas de adobe, que al caer la tarde y mientras las sobras van inundando los rincones, los rayos del sol tiñen de rojo las paredes y cúpulas de esta bella ciudad. Y es que además, no nos podemos perder los alrededores de Yazd, y es que la ciudad abandonada de Kharanaq, con edificios de adobe de más de 1000 años de antigüedad, o el emplazamiento zoroastra de Chak Chak, enclavado sobre una colina que domina todo el desierto, son excursiones que aprovecharemos para realizar.


LA CUNA DE LA CIVILIZACION Días 11 a 15

Shiraz será la última parada de nuestro viaje por Irán. Y es que esta ciudad, construida hace más de 4000 años hace dura competencia a Esfahan en cuanto a majestuosidad, siendo sin duda el mausoleo de Aramgah-e Shah el principal hito de esta ciudad, al que le podemos añadir la tumba del poeta Hafez o el suntuoso bazar de la ciudad.

Pero sin duda, otra de las razones para disfrutar de Shiraz la encontraremos en las cercanas ruinas de Persépolis, una de las grandes ciudades del inmenso imperio Persa. Las colosales tumbas de Darío y Jerjes nos recordarán las ruinas de Petra, y ascender por la Gran Escalinata para atravesar la Puerta de Jerjes, paseando por entre las tallas, columnas y palacios de Persépolis, cuando los rayos de la tarde tiñen este lugar de un color cálido, nos provocarán que no queramos marcharnos de este cálido país como es Irán..

Desde Shiraz tomaremos un bus nocturno o en su caso un vuelo para regresar a Teherán y de allí de regreso a casa.