ENTRE LAS TRADICIONES Y EL SALTO A LA MODERNIDAD: BIENVENIDOS A SAIGON: Días 1 a 4

La ciudad de Ho Chi Minh (todavía conocida entre sus habitantes como Saigón) es un caos de tráfico intenso, motocicletas, motocicletas y más motocicletas en un laberinto de calles, donde aún se pueden contemplar las hondas tradiciones del país. Templos donde los monjes oran entre oleadas de incienso y bellos y tranquilos parques donde los vietnamitas realizan desde ejercicio a acupuntura a los pacientes, se pueden todavía contemplar en los rincones de la ciudad. Ciudad en permanente cambio, donde las ancestrales tradiciones conviven con el constante cambio que vive el país.


Disfrutaremos de un día de descanso tras el largo viaje y aprovecharemos para contemplar el Museo de los recuerdos de la Guerra, sobrecogedor recuerdo de la dura época que le toco vivir a estas gentes hace algo más de 30 años y el Palacio de la Reunificación , pasear por los mercados de Cho Ben Thanh o Bin Tay, o visitar las pagodas como la de Thien Hau, por citar las principales opciones de la visita a la capital del Sur. 


RECORRIENDO EL PAÍS Días 5 a 15

Emprendemos ruta, siempre hacia el norte, recorriendo los bellos parajes de este país. Nuestra primera parada será para adentrarnos en las montañas del país hasta la agradable población de Dalat, en las tierras altas centrales, donde podremos no solo conocer los agradables paisajes de los alrededores de la llamada “la pequeña Paris” (existe una réplica de la torre Eiffel) sino también pasear por los mercados contemplando los atuendos de los miembros de las tribus montañesas de los alrededores. De la mano de una organización local recorreremos las rutas del centro del país en motocicletas yendo de acompañantes de nuestros anfitriones.

Durante cinco días nos llevarán dirección norte viviendo una experiencia única y disfrutando de forma directa el Vietnman rural y de pequeñas aldeas conviviendo con ellos en todo momento. Seguimos ruta hacia el norte hasta llegar a Hoi An, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad y quizá la ciudad con más encanto de todo Vietnam. Repleta de templos, pagodas, museos y hasta puentes cubiertos, siempre es una delicia pasear por sus calles peatonales, pero siempre nos quedarán más actividades como paseos en barca, cursos de cocina vietnamita, hacernos un traje o vestido a medida o simplemente disfrutar un tranquilo día en la playa.

Aprovecharemos nuestro alto en Hoi An para acercarnos a las asombrosas ruinas de My Son, capital del antiguo reino Champa, de la misma época de las de Angkor pero un poco más descuidadas y sin llegar a compararse a la capital Khmer. Un poco más al norte se encuentra la ciudad de Hué, donde alberga una impresionante ciudadela de hace más de 200 años a orillas del río del Perfume. 


DISFRUTANDO DEL NORTE DEL PAIS Días 16 a 22

Un largo viaje nos separa de Hanoi, final de nuestro viaje, pero ¡aún nos quedan lo mejor! Nos desplazaremos hasta la montañosa zona de Bac Ha o Sapa, a escasos kilómetros de la frontera con China, donde entre arrozales y colinas podremos descubrir a las tribus de las montañas en estos idílicos paisajes montañosos.

Y como colofón final a este precioso viaje, antes de contemplar el famoso templo de la literatura y gastarnos los últimos “dongs” en los mercadillos del bullicioso barrio antiguo de Hanoi, es navegar por una de las mayores maravillas naturales del mundo: La bahía de Halong, un laberinto de islotes de piedra caliza cubiertos de vegetación esparcidos por un mar de aguas verde esmeralda a bordo de una embarcación tradicional, que nos ayudará para mantener para siempre en la retina este inolvidable viaje de por Vietnam.