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ITINERARIO DEL VIAJE A MOZAMBIQUE
LOS GRANDES MAMÍFEROS días 1 a 5 Llegamos a Johanesburgo y nos dirigimos de cabeza al Parque Nacional Kruger en busca de los cinco grandes: elefante, leones, búfalos, leopardos y rinocerontes, aunque muchos suelen agregar a los hipopótamos como el sexto grande, ¿y por qué no? Recorreremos durante un par de días el parque nacional Kruger buscando charcas y arroyos para ver la mayor cantidad de animales y realizando las visitas más específicas a primera y última hora del día para intentar ver a nuestras presas fotográficas. Seguro que llenaremos las tarjetas de memoria de rugidos feroces.
Y ya que estamos aquí... ¿por que no aprovechamos para visitar otro país? Swazilandia está a tiro de piedra, incrustado entre Sudáfrica y Mozambique y es uno de los países más pequeños de Africa donde podemos aprovechar la ocasión para visitar el parque de Hlane y hacer un safari a pie para observar los rinocerontes o adentrarnos en el parque de Malolotja y realizar una excursión entre sus colinas para contemplar alguna de las cascadas de este enclave swazi.
EL CORAZÓN DE MOZAMBIQUE días 6 a 8 Tras tanta naturaleza llegaremos a Maputo, bella capital africana, gran metrópolis del país. Al borde del mar y diseñada con un estilo europeo con grandes bulevares sembrados de acacias y jacarandas esta ciudad nos recordará en ciertos aspectos a la Lisboa de antes pero con un frenesí africano y deseos de modernidad. Sus variados museos y galerías de arte, el ajetreo del colorido mercado municipal en la baixa, pasear por el Marginal a la sombra de sus árboles y con la brisa de la Bahía de Maputo será tan sólo un poco de lo mucho que vamos a disfrutar estos días. Los alrededores de la ciudad encierran aún muchas sorpresas por descubrir. Un café en Catembe nos deleitará con su sabor y las vistas de la ciudad desde la margen sur de la bahía. La isla Xefina Grande, con una rica y variada historia colonial de la que hoy sólo quedan restos de su fortaleza con algún cañón olvidado por allí, es una zona ideal para realizar un picnic y disfrutar de sus desiertas playas haciendo snorkeling. O vagabundear por Marracuene admirando las magníficas villas de la clase alta portuguesa de la época colonial.
LA COSTA MÁS BLANCA días 9 a 17 Comenzamos a remontar la costa hasta Inhambane, “a terra da boa gente”, donde todavía sus calles y edificios conservan el encanto de su pasado colonial. La actividad de la ciudad gira entorno al colorido Mercado central, un torbellino de artesanías, verduras y los afamados frutos del mar de sus aguas. Desde aquí nos iremos a Tofo, a sólo media hora, otro paraíso al borde del mar desde donde aprovecharemos, si las condiciones nos lo permiten, de nadar junto al tiburón-ballena y bucear con mantas gigantes.
Nuestro siguiente destino a lo largo de la costa sur mozambiqueña es Vilankulo. Alojándonos en esta tranquila ciudad al borde del mar, aprovecharemos para visitar a bordo de dhows, alguna de las islas del archipiélago de Bazaruto. Magaruque, Benguerra, Bazaruto o el Two Miles Ref con la posibilidad de realizar buceo o simplemente snorkeling estarán en nuestra carta de donde escoger para ir a pasar un día de playa. Las cristalinas aguas de tonos turquesa que nos invitan a no salir mas del agua, las playas de blanca y fina arena y la exhuberancia de los pájaros de hermosos colores será lo más parecido al Paraíso de todos los lugares que hemos conocido. Presenciando semejante escenario, ¿desearemos volver a casa? Desde aqui regresamos a Johanesburgo para emprender el regreso a España.
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