Un viaje a Argelia quizá no diga demasiado a los profanos en los viajes, pero a los auténticos viajeros, el hecho de viajar a Argelia es lanzarse a la conquista de un país salvaje, cubierto por la arena del Sáhara, donde los tuaregs aún viven en poblados junto a pozos de agua robados a las entrañas del desierto y donde cada amanecer en el desierto es una paleta infinita de colores que se nos despliega ante los ojos. Porque este viaje a Argelia nos permite descubrir las maravillas del corazón del Sáhara, que no se trata tan solo de un mar infinito de arena, sino que los paisajes, las formaciones rocosas de caprichosas formas, las montañas de dunas dibujando traviesos relieves, añadido a la infinita extensión que se abre ante nuestros ojos, hace de este viaje uno de los más increíbles que sin duda viviremos en nuestra vida, y si a esto le añadimos la incomprensible amabilidad del argelino, volveremos de este viaje por Argelia con una imagen totalmente renovada de este cercano país.
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