El área occidental de los Estados Unidos en una amalgama de áridos desiertos, escarpadas montañas, valles glaciares y tupidos bosques, que hacen que bien merezca la pena un viaje a la Costa Oeste Americana. Y es que sólo en los estados de California, Arizona y Utah se concentran casi el 30% de los parques nacionales de todo el país. Y es precisamente, en el área del río Colorado, donde se aglutinan la mayoría de ellos.

Y es que el río Colorado junto a sus afluentes, desde que nace al pie de las montañas rocosas en el estado de Utah y desemboca 2.300 kilómetros más al sur, en las doradas costas del Golfo de California en México, ha ido tallando con el lento transcurrir de los siglos una serie de rincones y mágicos parajes de obligado disfrute.

Y es que aquí se acumulan los parques nacionales de Arches, Canyonlands, Brice, Zion, Glen Canyon, Capitol Reef, Antilope Canyon, además de la espectacular reserva navaja de Monument Valley, donde John Wayne defendía La Diligencia de los ataques del jefe apache Gerónimo.

Existen numerosos Parques Nacionales en la zona

Pero sin duda, la joya de la corona es el Gran Cañón del Colorado. Esa belleza humillante del norte de Arizona compuesta por una amalgama de mesetas, riscos y cañones que hace que se nos corte la respiración cada vez que se contempla. Y es que tal y como ya dijo en el año 1895 Mary E. Hart “existe cierta enfermedad denominada orgullo, de la que muchas personas se encuentra afectadas. Si se colocaran al borde del Gran Cañón y miraran hacia abajo, hacia sus profundidades, se harían cargo de su propia insignificancia.”

Y es que sus 450 kilómetros de largo por sus hasta 29 de anchura, añadidos a sus más de 2 kilómetros de profundidad, hacen que de nuevo nos tengamos que quitar, una vez más, la boina ante el arte moldeador de la madre naturaleza.

Existen diversas posibilidades para el turismo: desde la obligatoria contemplación de la salida o puesta de sol desde alguno de sus múltiples miradores para disfrutar de la explosión ocre de esta maravilla geológica, a caminatas de varios días, acampadas o descensos de hasta una semana por las aguas del río.

El cañón esta dividido en dos secciones, el South Rim, (abierta todo el año) más accesible y por ello más frecuentado, y el North Rim, (abierta de mayo a octubre) donde aún es posible respirar el silencio y evitar a los 4 millones y medio de visitantes que recibe el Gran Cañón.

En este folleto editado en castellano por los servicios del parque, podrás ampliar la información sobre las posibilidades que ofrece el Cañón, con información sobre sus rutas y caminatas, además de consejos útiles, ya que las temperaturas en el interior del cañón, en los meses de verano sobrepasan los 50º

Y tras esta maravilla natural, y siguiendo el curso del río, llegamos a Las Vegas, donde los ocres de la piedra se transforman en neones y la serenidad se convierte en vicio… pero eso ya es otra historia…

¿Quieres viajar a Estados Unidos con Paso Noroeste?

4 comentarios
    • Dr. Livigstone
      Dr. Livigstone Dice:

      Como bien dice Mónica… algo digno de disfrutar. Mucha gente tiene reparos en viajar a los Estados Unidos, pero todo el que lo hace viene más que sorprendido por todo lo que hay que ver…

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 × 1 =