El hombre llegó a Australia hace cincuenta mil años saltando de isla en isla desde el grupo de las indonésicas hasta poner el pie en el norte de la gran isla-continente. Para el viajero que busque nuevas experiencias naturales, tiene mucho sentido hacer lo mismo que los antiguos nómadas, tomar contacto con Australia, tomando tierra en Darwin.

Y es que el norte de Australia mantiene intacta su realidad y naturaleza, pudiendo saborear los mismos paisajes que hollaron aquellas gentes siendo Darwin la puerta de entrada natural.

Cascadas Jim JIm

Cascadas Jim JIm

Pero, para entrar en contacto con la naturaleza australiana en los confines del norte, una visita recomendada e inexcusable si buscas encontrarte con la cultura aborigen en perfecta sintonía con el entorno, no debes perderte el Parque Nacional de Kakadu. Viajar a Australia es un sueño,y ver Kakadu, un premio.

Kanguro sorprendido infraganti

Kanguro sorprendido infraganti

El Parque Nacional de Kakadu es un bosque monzónico del Territorio del Norte formado por extensas llanuras, recorrido por pequeños ríos, con un manto de matorrales tropicales, con una fauna y una flora que no hay en otras partes de Australia. El lugar explica cómo los aborígenes dominaron su nueva tierra con quemas selectivas que redefinieron los paisajes.

Para disfrutar de esos primeros retazos de cultura aborigen y acercarse a misticismo de la cultura ancestral australiana, hay que ver las pinturas sobre piedra que los primeros pobladores dejaron sobre rocas y cavidades en la zona de Burrunggui y de Anbangbang, en el corazón del parque.

Representación de Namarrgon

Representación de Namarrgon

En las repisas de las cavidades se pueden ver representaciones de Nayuhyunggi, el espíritu que dio forma a la tierra, o de Namarrgon, el hombre que trae el relámpago o  de Nabulwinbulwinj, un espíritu muy peligroso que mata a las mujeres después golpearlas con trozos de ñame (¡!).

Algo que resulta muy curioso es que los aborígenes de la zona -no más de 5.000 habitantes en el área del parque y en toda la Tierra de Arhnem- son los verdaderos propietarios de la tierra. Derechos reconocidos por el Gobierno australiano para un lugar  remoto en cuyo subsuelo se esconden  yacimientos de uranio pero que hoy en día afortunadamente tan solo sirven para cultivar el bininj, el cultivo original más antiguo del mundo.

Atardecer en la tierra de Arhnem

Atardecer en la tierra de Arhnem

El pueblo originario llegó a establecer relaciones regulares con los malayos del norte, primero, y, más tarde, con los europeos asentados en el sur. Y todo para una población exigua que en sus mejores tiempos llegó a hablar doce idiomas diferentes que la integración de las comunidades ha dejado ahora en tres: el Gagudju, el Gun-djeihmi y el Jawoyn.

Garza en Kakadú

Garza en Kakadú

Pero en Kakadú no solo se pueden contemplar pinturas rupestres, sino que las bellezas naturales es uno de los puntos fuertes del parque, como las conocidas cascadas Jim Jim o el bello rincón de las cascadas Gunlom, cuyas aguas se derraman sobre pequeñas lagunas en las que siempre se pueden encontrar varias especies de aves o incluso canguros vagando por las arboledas de los alrededores. Sin olvidar al endémico dingo, cuyo ladrido no es difícil de oír en la noche de Kakadú, haciéndonos sentir que Australia, pese a ser un país muy civilizado, todavía puede encontrarse sin demasiada dificultad, su lado salvaje.

 

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Pinturas aborígenes

Pinturas aborígenes

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