Beneficios de viajar en verano

Como sabemos los que formamos parte de la gran familia de Paso Noroeste, un viaje se vive tres veces, al planearlos, al experimentarlos y al recordarlos. Ha llegado el momento de elegir dónde viajar en verano y, por lo tanto, de disfrutar eligiendo alguno de los muchos destinos de aventura que ofrecemos desde la agencia, planeando ya lo que sin duda será una experiencia para vivir intensamente y recordarla siempre.

La oferta de destinos ofertadas en nuestra plataforma es, como cabe suponer, extensa y perfecta para el verano. Nada menos que 112 fechas que cubren los destinos para viajar en verano más variados, perfectos para toda clase de gustos, pero con un mismo denominador común, la aventura y el estilo de Paso Noroeste.

La aventura de viajar en verano y algunos de sus beneficios

Muy posiblemente, las vacaciones de verano sean las fechas más deseadas de todo el año, el momento de coger vacaciones es siempre motivo de alegría, más aún cuando se ha elegido uno de los destinos de aventura en el mundo que ofrece Paso Noroeste. Viajar a estos lugares es, sin lugar a dudas, toda una aventura, pero también, la mejor forma de desconectar por completo del estrés, los problemas y el monótono fluir de los días durante el resto del año.

Países como la India, Tanzania, Guatemala, Belice, Camboya, Islandia… permitirán un reseteo absoluto en la mente y del espíritu. Si elegimos bien dónde viajar este verano, los beneficios habituales que ofrece cualquier viaje vacacional se verán multiplicados.

El motivo por el que los viajes en verano resultan más provechosos debe relacionarse con la actitud mental con la que se acometen. Para la inmensa mayoría, es un periodo que se adquiere por derecho propio, bien merecido por el duro año de trabajo y que, por lo tanto, se quiere vivir y experimentar al máximo posible. Esto implica que se accede a los lugares de visita con una voluntad mayor para la inmersión en los entornos culturales y naturales.

De este modo, los siguientes beneficios se verán potenciados si se elige alguno de los mejores destinos de aventura del mundo, como los mencionados anteriormente, y alguno más, como Turquía, Sudáfrica, Kazajistán, México, Tailandia, Cuba, Costa Rica…

Adiós al estrés

Como ya se ha comentado brevemente, es una fórmula ideal para acabar con el estrés que ha podido acompañarnos durante todo el año. Al conectar con la naturaleza y su cadencioso ritmo, otras culturas y sus peculiares formas de medir el tiempo, e incluso en las ciudades que se visitan con su velocidad frenética que queda ajena al viajero, se puede contemplar con perspectiva, analizándola y banalizándola.

La mente se activa

En verano, pisando otros lugares del mundo y dejando atrás la monotonía, la mente se despierta al tener que hacer frente a situaciones completamente diferentes a las habituales. Tomar decisiones, resolver problemas al instante, actuar improvisadamente hace trabajar al cerebro, volviéndose más activo, rápido y eficaz. Algo que se notará cuando vuelvas a la normalidad.

No más prejuicios

Posiblemente, ves con ojos temerosos culturas y poblaciones al recibir por televisión y los demás medios de comunicación versiones sesgadas e interesadas del resto del mundo. Sin embargo, cuando se viaja, el viajero se encuentra con una realidad completamente diferente. Ni México es amarillo tierra y hace siempre calor ni en Colombia hay narcotraficantes en cada esquina. El viajero ve la realidad de cada país de primera mano y suele quedarse gratamente fascinado con la amabilidad de las gentes y la poca peligrosidad que representan la mayor parte de la población mundial. Con seguridad, también le dirás adiós a estereotipos y prejuicios asumidos de forma natural en la sociedad occidental.

El conocimiento del yo

Viajar transforma, no solo por el contacto con otras personas y visiones del mundo, sino, sobre todo, por la charla permanente y profunda que se lleva a cabo con uno mismo. El aprendizaje de nuevas formas de entender el mundo, y la observación de una naturaleza siempre sorprendente, pero desconocida, aporta nuevos conocimientos que hacen plantearse otros ya asentados, incidiendo en lo que se es y abriendo una nueva oportunidad para renovarse interiormente. Por otro lado, el movimiento constante, el comportamiento ante la adversidad o la actuación ante situaciones desconocidas hace que se descubran partes de uno mismo de las que no se tenía constancia, por no haberse presentado la oportunidad. Es, por tanto, una ocasión fabulosa para desarrollar esa persona, más aventurara y valiente que llevamos dentro y que, en lo cotidiano, permanece dormida.

Viajar en verano te hace más feliz

De esta ventaja nadie puede tener duda alguna, pues todos la hemos experimentado con total seguridad. Durante los viajes de verano, los más propicios para las vacaciones, aumenta la segregación de endorfinas, las hormonas de la felicidad y del bienestar. Así mismo, todos recordamos algún verano pasado con especial emotividad y felicidad.

Las oportunidades se multiplican

Cuando nos planteamos dónde viajar este verano, no podemos obviar que es cuando más gente se acumula en los destinos elegidos, pero esto no tiene por qué ser una desventaja. El hecho de ser la temporada clásica para viajar implica que se tendrán más opciones culturales, gastronómicas y de servicio disponibles. El viaje, por tanto, permitirá más diversidad y variedad.

1 comentario
  1. Melissa
    Melissa Dice:

    Estoy de acuerdo, el verano es una época maravillosa para viajar. Lo mejor es que podemos convertir el invierno en verano, si cambiamos de hemisferio.
    Un saludo

    Responder

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