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Este decálogo nació en el año 2005, y ha ido evolucionando a lo largo de los años con cada viaje, con cada coordinador y con cada grupo. Resume nuestra forma de viajar y sirve para alinear expectativas, entender mejor la dinámica de grupo y disfrutar más de la experiencia. Su utilidad está más que demostrada, por eso te animamos a leerlo con atención. Los que ya han viajado con nosotros lo conocen bien, porque lo han vivido y contribuido a que siga mejorando. Si es tu primera vez, este decálogo está pensado especialmente para ti.
Nuestra forma de viajar no se parece a los viajes organizados tradicionales, y eso se debe a dos pilares fundamentales:
El viaje lo construimos entre todos. Aquí no hablamos de «clientes», hablamos de «viajeros». Cada persona aporta y participa, junto con el coordinador, en que la aventura sea especial y única. Sabemos que un viaje hecho a medida y con alma solo se consigue gracias a la implicación y las ganas de todo el grupo.
Ruta flexible. No seguimos un itinerario rígido, sino que partimos de una ruta base que podemos ir adaptando en función del grupo, del destino y de lo que vaya surgiendo. Siempre que el lugar y la época del año lo permitan, evitamos reservas innecesarias para poder tener más libertad, improvisar y vivir el viaje al ritmo que marque la experiencia y la realidad local.
En algunos destinos, por razones legales o por logística, sí es necesario tener todo reservado desde el inicio. En esos casos, por supuesto, nos adaptamos sin problema, porque la flexibilidad también consiste en ser realistas y entender cómo funciona cada lugar.
En cada grupo hay un coordinador, una persona que, igual que tú, viaja por pasión y por el placer de descubrir.
No es un guía turístico: no está para dar charlas sobre monumentos ni para entretener al grupo, sino para acompañarte, organizar la parte logística del viaje y ser el punto de apoyo durante toda la experiencia.
Antes de salir, se prepara a fondo: se informa, consulta la experiencia de otros grupos anteriores, estudia el material, propone ideas de itinerario, y organiza con el grupo el esqueleto del viaje.
Una vez en ruta, el coordinador se encarga de dinamizar el grupo, ayudar a organizar el día a día junto con todos, buscar soluciones si surgen imprevistos, mediar en caso de tensiones y estar siempre en contacto con la agencia por si hace falta apoyo extra o hay alguna emergencia.
No buscamos lo más fácil, buscamos lo más auténtico. En Paso Noroeste creemos que un viaje de verdad no se mide por las comodidades, sino por las experiencias que vives y las personas que conoces por el camino.
Por eso, aunque cada vez usemos más transporte privado en algunos destinos, no queremos perder el sabor de lo genuino: un trayecto en bus local, un tren nocturno, un barco lleno de gente del lugar… Más lento, menos cómodo, sí, pero infinitamente más real. Ahí es donde sucede la aventura.
Lo mismo pasa con los alojamientos. No se trata de dormir incómodos, sino de encontrar ese equilibrio: un pequeño hotel familiar, una casa local, un lugar sencillo pero con alma, donde puedas mezclarte con la gente y sentirte parte del lugar. No buscamos hoteles de lujo impersonales; buscamos rincones que nos acerquen al país y a su gente.
Esta forma de viajar te invita a salir de la zona de confort, a despertar tu lado más aventurero y, sobre todo, a vivir un viaje que te conecta de verdad con el destino. Además, es nuestra manera de apoyar a la economía local y de asegurarnos de que dejamos algo positivo allá donde vamos.
Tu actitud es clave para que el viaje funcione:
Sé colaborador/a: En este tipo de viajes, la actitud de cada persona es clave para que todo funcione: aporta ideas, colabora y apoya al resto del grupo. Es la forma de que todo fluya. apoya a tus compañeros de viaje, ayuda a resolver.
Sé creativo/a: En algunos destinos, los imprevistos no son la excepción, son parte del viaje. Tu energía y tu buen humor son la mejor herramienta para afrontarlos. Con una actitud abierta, flexible y buen humor, siempre, siempre se encuentra una solución.
Sé respetuoso/a: Viajáis 12 personas de diferentes edades, ideas, formas de ser… y justo ahí está parte de la riqueza del grupo. La buena convivencia no depende de que todos seamos iguales, sino de que nos respetemos y sepamos convivir. Sé parte de lo que suma, no de lo que resta. Un buen ambiente hace que el viaje sea, de verdad, inolvidable.
Sé constructivo/a: Si algo no te convence o crees que se puede mejorar, dilo. Pero hazlo con respeto y de forma positiva. Las críticas bien planteadas ayudan a que el viaje sea mejor para todos.
Adáptate: cogerás medios de transporte de todo tipo, públicos y privados, dormirás en hostales, casas locales, trenes nocturnos, hamacas, con familias locales, en habitaciones mixtas… ¿incómodo? Puede, pero creemos firmemente que es la única manera de conseguir una inmersión en la cultura local y que sea auténtico.
En los viajes de Paso Noroeste hemos conseguido compaginar a la perfección la libertad de viajar solo con la seguridad de viajar en grupo con una agencia tradicional.
Cada grupo se convierte en una pequeña comunidad nómada, formada por personas que no se conocían, pero que han decidido embarcarse juntas en esta aventura.
Algunos serán viajeros experimentados, para otros será su primera gran experiencia. Y sí, a veces tocará ceder o adaptarse, como en cualquier convivencia.
Pero también descubrirás lo que significa compartir: rutas, descubrimientos, momentos difíciles, risas y emociones. Viajar así te enseña que lo mejor del camino no son solo los paisajes, sino las personas que te acompañan y las historias que se crean juntos. De esos viajes nacen amistades y recuerdos que pueden durar toda la vida.
Viajamos para conocer el mundo, no para imponer el nuestro. Cada país al que vamos tiene sus propias tradiciones, costumbres, formas de pensar y maneras de vivir. Nuestra filosofía es clara: queremos ser viajeros, no turistas. Queremos descubrir, aprender y mezclarnos, no dejar nuestra huella ni alterar lo que encontramos.
Por eso, te animamos a acercarte a cada destino con humildad y curiosidad. Antes de partir, infórmate sobre su cultura, su religión y su forma de vida. Detalles tan sencillos como vestir de forma adecuada, pedir permiso antes de hacer fotos o mostrar respeto en templos y lugares sagrados marcan la diferencia.
Recuerda que en muchos de los países que visitamos el agua y la comida son bienes valiosos. No los desperdicies. Igual de importante es el respeto por la naturaleza: cuida la fauna y la flora, y evita participar en actividades donde no se garantice el bienestar animal.
Lo más valioso que puedes ofrecer es una sonrisa, un apretón de manos o compartir un té. Esa es la mejor manera de acercarte a la gente local. Y ten muy presente que saltarse las normas, tener actitudes irrespetuosas o incívicas no solo daña la imagen del grupo, sino que en algunos países puede tener consecuencias graves. Viajar con respeto es la mejor manera de que el mundo nos abra sus puertas.
En nuestros viajes, todo el gasto en destino lo gestionan los propios viajeros, incluido el coordinador. Por eso, para que sea más fácil y organizado, se crea un bote o fondo común, con el que se van pagando los gastos del día a día: alojamiento, comidas, transporte, excursiones y actividades.
El presupuesto que os damos antes de salir es una orientación basada en la experiencia de otros grupos que ya han hecho ese viaje. Pero es solo una estimación. Durante el viaje pueden surgir actividades opcionales, cambios de planes o pequeños imprevistos que no estaban contemplados y que afectan al importe final del bote.
La gestión del fondo común suele llevarla el coordinador o algún viajero que el grupo elija, normalmente con ayuda de un segundo “tesorero”. Se puede hacer a mano, en una libreta, o usando aplicaciones de móvil para controlar los gastos. Lo importante es que todos los gastos queden reflejados y que cualquiera del grupo pueda consultarlo en cualquier momento, aunque no sea quien lo gestiona.
Y recuerda: el importe final del bote depende en gran parte de las decisiones que tome el grupo. Si decidís alojaros en sitios más básicos o más cómodos, si coméis de picnic o en restaurante, si hacéis más o menos actividades… Todo eso afecta al gasto común. Por eso, la flexibilidad, el respeto y el sentido común son clave para que funcione.
Viajar es descubrir lo diferente, y eso implica aceptar que los estándares, las costumbres e incluso las situaciones de seguridad no siempre serán los mismos que en casa. Algunos destinos han atravesado momentos complicados o inestables en el pasado, pero en Paso Noroeste lo tenemos claro: no viajamos a cualquier lugar a cualquier precio ni solo por interés comercial.
Aunque no podemos anticipar cambios sanitarios, políticos o sociales, evitamos los países en conflicto o aquellos que el Ministerio de Asuntos Exteriores desaconseja visitar. Aun así, te recomendamos informarte por tu cuenta y contrastar otras fuentes adicionales como la web del Gobierno de Francia (muy útil en países francófonos), la del Reino Unido o la de Estados Unidos, que ofrecen información amplia y actualizada.
Recuerda también que cada viajero es responsable de su propia preparación sanitaria. No damos consejos médicos, por lo que te recomendamos acudir a los Centros de Vacunación Internacional de tu provincia para informarte sobre las vacunas y medidas de salud necesarias para tu viaje. Esto es parte de la preparación y compromiso de viajar.
Asimismo, es responsabilidad de cada viajero comprobar que cumple con los requisitos de entrada del país: pasaporte válido, visados si son necesarios, vacunas obligatorias, o cualquier otra documentación exigida. Viajar bien informado y preparado es la mejor forma de hacerlo con seguridad y tranquilidad.
En algunos de nuestros viajes es necesario alquilar vehículos para movernos con libertad. En esos casos, pedimos la colaboración de conductores voluntarios dentro del grupo.
Es importante que salgan personas dispuestas a conducir, ya que sin conductores, el viaje no puede confirmarse. Eso sí, te pedimos que te ofrezcas solo si te sientes preparado y capacitado para hacerlo con seguridad. Aquí no se trata de ser un experto en rally, pero sí de sentirse cómodo al volante, sobre todo en países con normas o carreteras diferentes a las que estamos acostumbrados.
El conductor debe aportar una tarjeta de crédito a su nombre, ya que es un requisito habitual de las compañías de alquiler como garantía por si hubiera daños o incumplimientos del contrato.
Además, aunque solo unos pocos se turnen para conducir, los vehículos son responsabilidad de todo el grupo. Por eso, en caso de multas, daños adicionales u otros costes no previstos, esos gastos se repartirán a partes iguales entre todos los viajeros, y cada persona se compromete a asumirlo de forma solidaria. Viajar en grupo implica compartir ruta, coche… y también responsabilidades.
Sabemos que nuestra forma de viajar no es para todo el mundo. Y no pasa nada. Los viajes de Paso Noroeste no son viajes organizados al uso, ni tampoco escapadas cómodas sin complicaciones. Son viajes pensados para personas inquietas, abiertas, dispuestas a implicarse y a compartir.
Desde que nacimos en 2005, apostamos por este estilo de viaje porque es la única forma en la que entendemos recorrer el mundo: viajando en grupo, con respeto, con ganas de descubrir y de convivir. Aquí no hay sitio para intransigencias, ni para los «tiquismiquis», ni para quienes solo buscan la foto perfecta.
Cada viajero aporta algo al grupo. Cada uno con sus diferencias, su carácter y su manera de ver el mundo, hace que cada viaje sea irrepetible.
Y esa es precisamente la parte más bonita: el grupo se convierte en un espacio de encuentro, donde conoces a personas que, de otra forma, quizá nunca habrías cruzado en tu camino, pero que comparten tu misma pasión por descubrir.
Nos gusta lo auténtico. No buscamos filtros ni postales de Instagram. Lo que nos mueve es el viaje en sí: lo que te hace sentir, lo que te despierta, lo que te transforma. Nuestros coordinadores no son influencers, son compañeros de ruta. No marcan el camino, lo comparten contigo.
No queremos que vuelvas con una galería de fotos perfecta. Queremos que vuelvas con la mochila llena de historias… y el corazón rebosante de vida.