¡Suscríbete a nuestra newsletter y llévate un 15% de descuento!
Rumanía es un país que vive a medio camino entre leyendas y realidad. Bosques infinitos, castillos que inspiran cuentos de vampiros y pueblos donde el tiempo parece haberse tomado un respiro. Aquí no hay prisas y las sorpresas se esconden en cada curva del camino.
Un viaje a Rumanía es recorrer los Cárpatos, esas montañas que guardan valles verdes, osos escondidos y aldeas de madera que parecen sacadas de otra época. Es cruzar carreteras que serpentean entre montañas, asomarse a lagos tranquilos y respirar un aire que huele a bosque húmedo y chimenea.
Y, cómo no, es perderse por Transilvania: castillos envueltos en niebla, pueblos medievales con murallas intactas y leyendas que aún se cuentan al calor de una sopa caliente. Pero no todo es misterio. En las ciudades, los cafés y los mercados te recuerdan que Rumanía es un país vivo, con ganas de mostrar su mejor cara.
Este es un viaje en grupo para compartir carreteras, paisajes y alguna que otra historia misteriosa. Un viaje alternativo que se aleja de los circuitos turísticos y se mete de lleno en el corazón rural del país. Y un viaje de aventura, donde las montañas, los castillos y los caminos menos transitados son los verdaderos protagonistas.
Rumanía no es un país de fantasía. O sí. Solo tienes que ir a comprobarlo.


Este viaje es para quienes disfrutan más del camino que de las postales. Vamos en autobús local, y a veces en coche, y eso significa carreteras de montaña, lluvia ocasional, alguna vaca en mitad del asfalto y muchas paradas inesperadas (la mayoría con buenas vistas).
Dormimos en pensiones familiares, casas rurales y algún alojamiento con más encanto que estrellas. Puede que el grifo gotee o que la calefacción tenga carácter propio, pero también puede que el desayuno lo prepare la abuela y que te cuente una historia mientras lo sirve.
La comida es abundante, casera y sin florituras: sopas, estofados, polenta, quesos, dulces que no piden perdón por el azúcar… Si te gusta comer como si acabaras de salir de una caminata, vas a estar feliz.
Este viaje en grupo es para quienes quieren descubrir Rumanía a tu ritmo, perderse por pueblos con nombre impronunciable y dejarse sorprender por un país que mezcla lo real con lo mágico sin despeinarse.



Hoy hemos paseado todo el grupo del viaje a Rumania por las calles empedradas de Sighișoara, una ciudad que parece anclada en un tiempo ya pasado. Casas de colores, torres medievales y un reloj antiguo que marca las horas con calma. Nos movíamos despacio, mirando escaparates de artesanía y probando pastelitos de nuez. Desde lo alto de la Torre del Reloj, la vista se extendía sobre tejados rojos y colinas verdes. Más tarde, seguimos hacia un pueblo en los Cárpatos, donde una familia nos recibió con sopa caliente y vino casero. En este viaje en grupo a Rumanía, cada día mezcla historia y hospitalidad. Este viaje alternativo nos está llevando de castillos góticos a cenas junto al fuego, y de leyendas de vampiros a cielos estrellados. Rumanía es un país que no había escuchado mucho para viajar, pero me están encantando todos los rincones que estoy viendo en este viaje.
No pasa nada, tenemos más viajes con estilos parecidos que seguro te van a encantar.
¡Échales un ojo!