LAS MARAVILLAS DEL ALTIPLANO Días 1 a 5

Nada más llegar a Guatemala, nos dirigiremos a la ciudad más bonita de toda la región maya: Antigua. Fue la antigua capital del país, y conserva todo el encanto colonial unido a su emplazamiento entre volcanes cubiertos de bosques. Hay numerosas actividades opcionales: Desde escalar el volcán Pacaya, todavía activo y donde se puede contemplar la lava discurrir por sus laderas, recorrer los alrededores de la ciudad en bicicleta a disfrutar de las vistas, o relajarse y disfrutar de la serenidad de la ciudad, paseando o visitando sus múltiples cafés regentados por antigüeños, gente abierta y culta. Es curioso como esta ciudad se ha convertido en un centro internacional de enseñanza del español.

Aunque las sorpresas de este país no han hecho más que comenzar. De todas las maravillas naturales de Guatemala, quizás la más hermosa sea la caldera volcánica del Lago Atitlán. El lago esta rodeado de 12 pequeños pueblos (todos con el nombre de un santo) salpicados de agradables hoteles regentados por lugareños. Y esta estampa la cierran tres enormes volcanes que escoltan las orillas del lago.  No dejaremos de aprovechar unos días para explorar las orillas de uno de los lagos más bonitos del mundo.


LAS RUINAS MAYAS Días 6 a 8

Proseguimos ruta con una jornada de viaje hacia el norte del país, atravesando una zona de altas montañas y profundos valles rumbo hacia la localidad de Flores. Ya nos acercamos a la joya arqueológica del viaje. Ocultas en las vastas extensiones selváticas del norte se encuentran algunas de las ciudades más espectaculares del mundo maya, entre ellas la indiscutible y deslumbrante Tikal: Esta ciudad, que surgió en el siglo VII AC y tuvo su máximo esplendor entre el 200 y el 900 DC es una de las ciudades mayas mejor conservadas. Hoy en día, ocultos entre la selva y acechados por los ensordecedores gritos de los monos aulladores, se pueden contemplar los enormes torreones de 70 metros de altura sobresaliendo por las altas copas de la selva.


LA RUTA HACIA EL CARIBE Días 9 a 12

Nuestra última parada será en el Caribe. Tras un viaje en carretera hasta la localidad de Río Dulce, a orillas del lago Izabal, continuamos nuestra travesía en barco, hasta llegar a Livingston, uno de esos destinos a los que cuesta llegar, pero la recompensa es mayúscula. Y es que Livingston es un enclave único en Guatemala, ya que en esa localidad convergen armoniosamente los garifunas, de raza negra y provenientes del caribe, con ladinos e indígenas. En sus calles las mujeres caminan como si fueran a una misa de domingo en Harlem  y en los bares tan solo se escucha música reggae.... ¡no creerás que estás en Guatemala!

Desde aquí realizaremos excursiones por los alrededores, como a la conocida catarata de Los Siete Altares o a alguna de las playas bañadas por el mar Caribe, encajonadas entre el mar y la selva.

Desde aquí regresaremos a ciudad de Guatemala para volar rumbo a casa.