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Viajes de aventura a Santo Tomé y Príncipe
¿Qué haremos en este viaje?
Recorremos Santo Tomé entre selva, costa y pequeños pueblos.
Caminamos por el interior buscando cascadas como Bombaim o São Nicolau.
Conocemos las antiguas roças y la historia del cacao que ha marcado la isla.
Snorkel, baños y playas salvajes.
Viaje en grupo pequeño, alojamientos locales y espíritu mochilero.





Viaje en grupo a Santo Tomé y Príncipe
Entre selva y océano
Qué incluye el precio
Vuelo Madrid – Sao Tome – Madrid
Tasas aéreas
Coordinador antes y durante el viaje
Seguro de asistencia en viaje
Teléfono de emergencia 24 horas
Qué incluye el presupuesto
Alojamiento, transporte y comidas en destino
Entradas y visitas locales
Coche de alquiler* y gasolina
Otros gastos incluidos en el viaje según la ruta en web
Es lo que calculamos que gastarás durante el viaje, pagando en destino, con total flexibilidad y apoyo directo a la economía local.
*Para el alquiler de los coches se requerirá una fianza individual de 100 €, que se abonará con el último pago y se destinará a cubrir multas, daños u otros costes adicionales. Se devolverá en un plazo de 45 días desde el regreso del viaje, total o parcialmente, tras descontar, en su caso, dichos costes.
Forma de pago
Pre-reserva: 100€
60% a la confirmación del grupo
Importe restante mínimo 30 días antes de la salida del viaje
Propinas
Bebidas fuera de las comidas
Alojamientos y restaurantes de nivel superior
Regalos y recuerdos
Actividades no descritas en la ruta como:
Buceo

Características del viaje
1
Llegamos a Santo Tomé y tras los primero trámites, pronto ponemos rumbo hacia el sur y la costa este, donde la isla empieza a enseñar su cara más tropical. La carretera avanza entre pequeños pueblos, plantaciones, selva y miradores hacia el Atlántico, con paradas que muchas veces surgirán simplemente porque algo nos llama la atención.
Pasaremos por lugares como Boca do Inferno, nos acercaremos a antiguas roças como Água Izé y encontraremos playas prácticamente vacías, rodeadas de vegetación, con palmeras que llegan casi hasta el agua y esa sensación de estar en un rincón muy poco alterado por el turismo.
También cruzaremos hasta Ilhéu das Rolas, frente al extremo sur de Santo Tomé, una pequeña isla atravesada por la línea del ecuador. Aquí el paisaje vuelve a mezclar selva, costa y mar tropical, con tiempo para caminar, bañarnos y disfrutar de uno de esos lugares donde cuesta tener prisa.
En esta parte del viaje también conoceremos São João dos Angolares y recorreremos carreteras desde las que aparece de repente el Pico Cão Grande, una aguja volcánica que sobresale casi vertical entre la vegetación.
Será nuestra primera toma de contacto con ese Santo Tomé verde, húmedo y pausado que será el protagonista del viaje.
2
Dejamos durante un tiempo la costa para meternos en el corazón de Santo Tomé. Aquí el paisaje cambia: las carreteras ascienden entre montañas, la vegetación se vuelve todavía más densa y empiezan a aparecer cafetales, plantaciones y antiguas roças escondidas entre el verde.
Podremos caminar hasta la cascada de Bombaim, acercarnos a São Nicolau o adentrarnos por alguno de los senderos del interior de la isla. No buscamos grandes trekkings ni batir récords: buscamos caminar, embarrarnos un poco y descubrir una naturaleza que aquí parece haberse tragado todo lo que el ser humano dejó atrás.
También conoceremos parte de la historia del país a través de sus roças. Lugares como Monte Café o Agostinho Neto ayudan a entender el enorme peso que tuvieron las plantaciones de café y cacao durante la época colonial y cómo aquella historia sigue presente en el Santo Tomé actual.
Dormir en alguna antigua roça, sentarnos a tomar un café producido a pocos metros o simplemente caminar entre edificios que la vegetación va conquistando poco a poco será otra manera de acercarnos a la isla.
3
Nos acercaremos a alguna plantación de cacao como Diogo Vaz para conocer cómo se cultiva, fermenta y transforma el producto que durante décadas convirtió estas pequeñas islas del golfo de Guinea en uno de los grandes nombres mundiales del cacao. Y, por supuesto, habrá que probarlo.
Después llegará el mar. En Lagoa Azul podremos ponernos máscara y tubo para hacer snorkel entre aguas transparentes y roca volcánica. Seguiremos hacia Neves donde podremos saltar al agua desde un barco naufragado, para en pequeños pueblos de pescadores y seguir la costa de Santa Catarina, donde la carretera se abre paso entre la montaña y el Atlántico y visitar el criadero de Tortugas Marinas y, tal vez, participar en la liberación de tortugas.
Será una zona para conducir sin demasiada prisa, parar cuando el paisaje lo pida, probar pescado o el mejor marisco que hayamos comido en todo el viaje en algún restaurante local y terminar de entender que en Santo Tomé buena parte del viaje ocurre precisamente entre un lugar y otro.
Para vivir un viaje de verdad diferente
Grupos pequeños, mejor conexión local
Coordinador experto y apoyo 24h de agencia
Quiero descubrir un destino africano poco turístico y todavía muy auténtico.
Me gustan los viajes que mezclan naturaleza, playas, cultura y vida local.
No me importa caminar con humedad, barro o acabar algún día completamente sudado.
Puedo dormir sin lujos y adaptarme al ritmo africano.
Busco un viaje alternativo, tropical y con cierto punto de improvisación.
Quiero pasar nueve días tumbado en una playa o en un resort.
Me incomodan el calor, la humedad, los mosquitos o el barro.
Me incomoda compartir habitación o incluso cama si solo hay dobles.
Me molesta que los horarios sean flexibles o que un plan pueda cambiar sobre la marcha.
Me molesta si el agua de la ducha sale sin presión.
La temporada lluviosa comienza a partir de septiembre y se extiende hasta mayo, pero paradójicamente es donde se puede ver más veces el sol.
El plato nacional es pescado de temporada acompañado de arroz y banana frita. Hay guisos marineros como el “Calulu” en Sao Tomé y el “Molho do Fogo” en Príncipe. Básicamente se trata de un pescado en salsa bastante seco pero sabroso ya que se elabora con atún/bonito muy especiado. También pueden encontrarse platos de carne, principalmente cerdo, aunque en zonas rurales es más extraño.
La fruta abunda en toda la isla, siendo la mas emblemática la “fruta de Pao” que se come a la brasa o frita. Es sencillo encontrar naranjas, plátanos de todos los estilos y variedades, mangos, carambola, cajamanga, aguacates y cocos, muchos cocos.
De Portugal traen las bebidas más típicas de importación (Sumol, Compal, Sagres). La cerveza local se llama “Rosema”. Sin embargo, la bebida mas valorada por lo locales es el vino de palma. Por la mañana, a primera hora y recién recogido, es un mosto fresco, dulce y sin alcohol. Conforme pasa el día y empieza a hacer efecto el calor comienza la fermentación. A las 15 horas está listo para tomar con graduación.
Las Roças estaban asociadas al cultivo de café y cacao. Algunas cooperativas siguen en funcionamiento y es posible ir a visitarlas.
¡Ah! No te puedes ir de la Isla sin probar el “Bobo frito”, solo se encuentra en puestecillos callejeros. Es una mezcla/masa dulce de banana frita, coco y aceite de coco.
Los ciudadanos de la Unión Europea en posesión de un pasaporte con una validez de al menos 3 meses, pueden entrar en Santo Tomé y Príncipe, por un periodo no superior a 15 días, sin visado.
– Una mochila
– Chubasquero o Gore-tex
– Zapatillas de deporte o montaña (para el treking por la selva)
– Sandalias
– Ropa de algodón
– Pantalones cortos
– Toalla
– Material de aseo
– Gafas de sol
– Protección solar
– After sun
– Spray anti-mosquitos
– Gorro o sombrero
– Un jersey fino
– Rollo de papel higiénico
– Máscara de buceo con tubo
Más enlaces:
La temporada lluviosa comienza a partir de septiembre y se extiende hasta mayo, pero paradójicamente es donde se puede ver más veces el sol.
El plato nacional es pescado de temporada acompañado de arroz y banana frita. Hay guisos marineros como el “Calulu” en Sao Tomé y el “Molho do Fogo” en Príncipe. Básicamente se trata de un pescado en salsa bastante seco pero sabroso ya que se elabora con atún/bonito muy especiado. También pueden encontrarse platos de carne, principalmente cerdo, aunque en zonas rurales es más extraño.
La fruta abunda en toda la isla, siendo la mas emblemática la “fruta de Pao” que se come a la brasa o frita. Es sencillo encontrar naranjas, plátanos de todos los estilos y variedades, mangos, carambola, cajamanga, aguacates y cocos, muchos cocos.
De Portugal traen las bebidas más típicas de importación (Sumol, Compal, Sagres). La cerveza local se llama “Rosema”. Sin embargo, la bebida mas valorada por lo locales es el vino de palma. Por la mañana, a primera hora y recién recogido, es un mosto fresco, dulce y sin alcohol. Conforme pasa el día y empieza a hacer efecto el calor comienza la fermentación. A las 15 horas está listo para tomar con graduación.
Las Roças estaban asociadas al cultivo de café y cacao. Algunas cooperativas siguen en funcionamiento y es posible ir a visitarlas.
¡Ah! No te puedes ir de la Isla sin probar el “Bobo frito”, solo se encuentra en puestecillos callejeros. Es una mezcla/masa dulce de banana frita, coco y aceite de coco.
Los ciudadanos de la Unión Europea en posesión de un pasaporte con una validez de al menos 3 meses, pueden entrar en Santo Tomé y Príncipe, por un periodo no superior a 15 días, sin visado.
– Una mochila
– Chubasquero o Gore-tex
– Zapatillas de deporte o montaña (para el treking por la selva)
– Sandalias
– Ropa de algodón
– Pantalones cortos
– Toalla
– Material de aseo
– Gafas de sol
– Protección solar
– After sun
– Spray anti-mosquitos
– Gorro o sombrero
– Un jersey fino
– Rollo de papel higiénico
– Máscara de buceo con tubo
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