LA CIUDAD MÁS GRANDE DEL MUNDO Días 1 a 4

Ciudad de México es inmensa, estimulante y abrumadora. Una amalgama de palacios coloniales y barriadas de suburbios, tráfico intenso y remansos de paz viven juntos en este caos organizado que sorprende y engancha por igual tanto a forasteros como a autóctonos. Lo tradicional y lo moderno van de la mano en esta ciudad que acabarás amando (te doy mi palabra). Para descubrirla en pequeños sorbos deambularemos durante un par de días paseando por su casco histórico y los alrededores de la inmensa plaza del Zócalo, su impresionante Museo de Antropología y sus diferentes barrios, como el acogedor Coyoacán con la casa-museo de Frida Kahlo o los modernos Roma Norte o Condesa, repletos de restaurantes de todo tipos y sitios donde, al caer la noche, tomarse una cerveza, una michelada, o comenzar ya a degustar el tequila o el sugerente mezcal.

Aprovechando nuestra visita a la capital mexicana, la antigua Tenochtitlán, para hacer una visita al vecino yacimiento arqueológico de Teotihuacán, con sus majestuosas pirámides del Sol y la Luna dominando la que probablemente fue la mayor urbe de la época prehispánica y comparable a los grandes yacimientos de Chiapas y Yucatán, que veremos en el transcurrir del viaje.



DESCUBRIENDO EL MEXICO INDIGENA Días 5 a 9

Abandonamos la mayor ciudad del mundo por aire hacía Tuxtla en Chiapas, para desplazarnos desde allí a San Cristobal de las Casas, cuna de los mayores vestigios de la civilización Maya así como luchas del pueblo indígena porque se reconozcan sus derechos. San Cristóbal será nuestro "campamento base" para explorar la zona. Esta apacible ciudad de casas coloniales, calles empedradas, indígenas ataviados con sus coloridas vestimentas y restaurantes donde degustar la deliciosa comida de este país, resulta tan atractiva que algunos viajeros se han quedado a vivir en ella. 

Exploraremos las aldeas indígenas de San Juan de Chamula o San Lorenzo de Zinacatán, donde podremos contemplar, con cierta cautela, las curiosas costumbres de estos grupos de la etnia tzotzil. Desde San Cristóbal nos dirigimos a Palenque, visitando de camino las sugerentes cascadas de Agua Azul y Misol Ha, donde podremos darnos un chapuzón para librarnos del calor. Y en Palenque, por supuesto, no dejaremos de admirar las ruinas cercanas a esta ciudad, uno de los mayores yacimientos de la cultura maya.

EL YUCATAN MAS ATRACTIVO Días 10 a 16

Un bus nocturno nos traslada a Mérida, la capital cultural de la península del Yucatán, es un punto perfecto para explorar los alrededores como las ruinas de Uxmal, quizá las más sorprendentes de nuestro viaje o algunos de los cenotes (dolinas kársticas inundadas) de los alrededores, esos a los que no llegan los tours clásicos.

Antes de llegar a nuestra última parada pasaremos por uno de los sitios arqueológicos más conocidos, estamos hablando de Chichen Itza, donde visitando el Observatorio Astronómico, la figura de Chac Mool o el recinto del Juego de Pelota nos haremos una idea de cómo vivían los mayas.

Nuestra última parada será la costa de la Ribiera Maya, donde poder disfrutar de las aguas turquesas y playas blancas, como por ejemplo en la idílica población de Tulum, desde donde podremos seguir descubriendo cenotes, como el Dos Ojos, y zambullirnos en sus prístinas aguas, bien como nadador, bien como buceador si tienes el nivel para ello. Desde Tulum podremos realizar alguna excursión por los alrededores como a las cercanas ruinas, famosas por emplazarse en la mismísima playa, algunos de los numerosos cenotes que salpican la zona, o una excursión relámpago para bucear en Cozumel, otra de las mecas de buceo del mundo, o si estamos en temporada, acercarnos a Holbox donde poder nadar con el tiburón ballena, una impresionante experiencia antes de emprender desde Cancún el regreso a casa.