LA CIUDAD DE LOS TSARES Días 1 a 3

Llegamos a Bucarest y nos trasladaremos a Bulgaria, a Veliko Tarnovo vía Ruse. Veliko Tarnovo fue la antigua capital medieval de Bulgaria testigo de la historia desde hace mas de 5000 años. La ciudad está custodiada por su fortaleza Tsaverets que desde una colina cercada por el río Yantra domina toda la región. Su interior en su momento de mayor esplendor albergaba iglesias, monasterios, defensas y como no, el palacio real de los tsares. Recorreremos también los alrededores de la ciudad para observar la maravillosa panorámica que ofrece este reducto desde otros puntos de vista así como sus preciosas iglesias cargadas con imágenes de iconos ortodoxos.



EL LEGADO DE LA HISTORIA Días 4 a 7

Marcharemos rumbo al interior del país, testigo de todas la etapas históricas del país. Comenzaremos  en Plovdiv, la segunda ciudad del país detrás de Sofía, que mezcla muy ricamente su pasado cultural salpicando el casco antiguo de edificios tracios, romanos y bizantinos entre casas del resurgimiento.  Visitaremos desde fortalezas a odeones, foros y anfiteatros, todo esto rodeado de antiguas murallas. También daremos una vuelta por Koprivshtitsa recorriendo sus calles adoquinadas llenas de casas de estilo del resurgimiento donde en 1876 comenzó la reconquista del país de manos de los turcos, ¡todo un museo arquitectónico!


LOS TESOROS MEJORES GUARDADOS Días 8 a 11

Sofía nos recibirá con la curiosidad de quien recién hace poco comienza a socializarse con occidente. Es una de las capitales europeas menos conocidas por nosotros, por su reciente bloqueo tras el telón de acero y su demorada evolución económica. En sus calles todavía transitadas por avispados taxistas y jubilados del antiguo régimen comunista deseosos de hacerse una propina en base a su ingenio, nos perderemos buscando la iglesia Aleksandr Nevski o la iglesia Boyana.

Cuando las cúpulas ortodoxas, los minaretes y los edificios gubernamentales de impronta soviética nos los permitan marcharemos al sur, a las montañas, en búsqueda del monasterio de Rila. Este monasterio milenario, es la joya de la cultura búlgara que despierta devoción entre toda la población. Su cargada decoración de íconos ortodoxos es una completa Biblia gráfica. Continuando siempre al sur y ya casi en la frontera con Grecia descansaremos en Melnik la llamada ciudad “mas pequeña” del país no sólo nos deslumbrará por su entorno natural de piedra arenisca, sino también por ser el centro vinatero del país con bodegas centenarias de producción artesanal. Regresamos a Sofía y volvemos a España con el mejor recuerdo y el mejor sabor del país.