Importante: ¿Qué son los viajes Activos PASO NOROESTE?
Los viajes ACTIVOS de Paso Noroeste van un paso más allá de los viajes de aventura tradicionales. Incluimos un añadido de actividades deportivas opcionales -tú decides si hacerlas o no- de modo que aprovechamos lo que nos ofrece el país para añadir un plus de salud, descanso y cuidado del cuerpo y la mente.
Los coordinadores de estos viajes están formados en actividad física y nutrición y disponen de un 'menú' de actividades para ofrecer al viajero de modo que el viaje sea más activo y muy divertido. Visitamos el país con la filosofía de Paso Noroeste y volvemos más sanos de lo que nos fuimos.
Y lo mejor de todo es que no necesitamos estar en plena forma para realizar un viaje Activo de PASO NOROESTE. Será suficiente con una forma física mínima para poder realizar las caminatas por la selva o, al menos poder montar en bici mientras se visita una ciudad.

 
LA CIUDAD MÁS GRANDE DEL MUNDO Días 1 a 3

Ciudad de México es inmensa, estimulante y abrumadora. Una amalgama de palacios coloniales y barriadas de suburbios, tráfico intenso y remansos de paz viven juntos en este caos organizado que sorprende y engancha por igual tanto a forasteros como a autóctonos. Lo tradicional y lo moderno van de la mano en esta ciudad que todos acaban amando. Para descubrirla en pequeños sorbos deambularemos durante un par de días paseando por su casco histórico y los alrededores de la inmensa plaza del Zócalo, su impresionante Museo de Antropología y sus diferentes barrios, como el acogedor Coyoacán con la casa-museo de Frida Kahlo o los modernos Roma Norte o Condesa, repletos de restaurantes de todo tipos y sitios donde, al caer la noche, tomarse una cerveza, una michelada, o comenzar ya a degustar el tequila o el sugerente mezcal. No será necesario hacer nada más que contar los pasos que hagamos para demostrar lo #ACTIVO que estaremos.

Aprovechamos nuestra visita a la capital mexicana, la antigua Tenochtitlán, para hacer una visita al vecino yacimiento arqueológico de Teotihuacán, con sus majestuosas pirámides del Sol y la Luna dominando la que probablemente fue la mayor urbe de la época prehispánica y comparable a los grandes yacimientos de Chiapas y Yucatán, que veremos en el transcurrir del viaje.



DESCUBRIENDO EL MEXICO INDIGENA Días 5 a 11

Abandonamos la mayor ciudad del mundo y ponemos rumbo al corazón de México. Con el autobús nos vamos adentrando en Sierra Madre, ascendiendo y descendiendo áridas colinas repletas de enormes cactus, para llegar a Oaxaca, aislado del resto del país por su enclave montañoso y cuna de una importante población indígena que ofrece un gran atractivo a los amantes de la artesanía y las telas. Oaxaca es una ciudad que sin duda te encandilará. Todavía no atrae a demasiados turistas y eso le hace conservar ese encanto añejo que destilan ciertos rincones de México y por eso ha atraído a tantos artistas locales que han instalado allí sus estudios, además de ser hogar de una de las cocinas más reputadas del país. Pasearemos por la plaza del zócalo hasta llegar al templo de Santo Domingo, espectacular ejemplo del barroco con un interior que sin duda nos dejará boquiabiertos. Aquí, los más activos tendrán la oportunidad de medir en escalones el movimiento de esos días. ¡Preparad esos cuádriceps!

Pero Oaxaca también ofrece numerosas actividades por los alrededores, como las espléndidas ruinas zapotecas de Monte Albán, las destilerías de Mezcal de Mataclán, ese aguardiente destilado del agave o los coloridos mercados en las afueras de Oaxaca, donde todos los campesinos de las poblaciones de los alrededores bajan a comprar y vender sus productos llenando las plazas de los pueblos de color y rica comida.

Abandonamos el estado de Oaxaca y nos adentramos en Chiapas, cuna de los mayores vestigios de la civilización Maya así como luchas del pueblo indígena porque se reconozcan sus derechos. San Cristóbal de las casas será nuestro "campamento base" para explorar la zona. Esta apacible ciudad de casas coloniales y calles empedradas y rodeada de bosques, resulta tan atractiva que algunos viajeros se han quedado a vivir en ella.

Exploraremos las aldeas indígenas de San Juan de Chamula o San Lorenzo de Zinacatán, donde podremos contemplar, con cierta cautela, las curiosas costumbres de estos grupos de la etnia tzotzil. Desde San Cristóbal nos dirigimos a Palenque, visitando de camino las sugerentes cascadas de Agua Azul y Misol Ha, donde podremos darnos un chapuzón, tras una buena caminata, para librarnos del calor antes de subirnos a una barca por el río Usumacinta para visitar los sorprendentes yacimientos Yaxchilan, que consiguen emerger entre la profundidades de la selva y el de Bonampak, el único templo maya que conserva frescos, además de una calidad sobrenatural.


EL YUCATAN MAS ATRACTIVO Días 11 a 20

Ya hemos subido escaleras y andado un montón, es momento de tomarse un descanso y moverse sobre la superficie del agua: pondremos rumbo a Mahahual, una agradable y tranquila población, alejada de la masificación de Cancún, donde podremos disfrutar de sus fondos marinos los que ya sepan bucear o sacarse el título el que aspire a ello. Y el que no quiera bucear, simplemente podrá disfrutar de sus paradisiacas playas, su colorida barrera de coral o juntarse a los buceadores y acercarse a los enclaves de Cayo Chinchorro para hacer esnórquel en una de las mejores barreras de coral del mundo.

Nuestra penúltima parada será la población de Tulum, desde donde podremos seguir descubriendo cenotes (dolinas kársticas inundadas), como el Dos Ojos, y zambullirnos en sus prístinas aguas, bien como nadador, bien como buceador si tienes el nivel para ello. Desde Tulum podremos realizar alguna excursión por los alrededores como a las cercanas ruinas, famosas por emplazarse en la mismísima playa, algunos de los numerosos cenotes que salpican la zona, o una excursión relámpago para bucear en Cozumel, otra de las mecas de buceo del mundo, antes de emprender camino hasta Mérida, la capital cultural de la península del Yucatán que es un punto perfecto para explorar los alrededores como las ruinas de Uxmal, quizá las más sorprendentes de nuestro viaje o algunos de los cenotes de los alrededores, esos a los que no llegan los tours clásicos.

Si aún no hemos tenido suficiente playa, aun nos quedarán un par de días para elegir entre la tranquilidad de Holbox o el bullicio y la fiesta de Playa del Carmen, completando un viaje redondo, emocionante, diverso y muy divertido.

¿Te apuntas?.

¿ES PASO #ACTIVO PARA MÍ?
Para que tengas una idea aproximada sobre cómo son estos viajes y que no te dé "miedo" apuntarte, aquí os dejamos un ejemplo de lo que pueden ser las actividades que se realizarán cada día:
Día 1: Llegada a Ciudad de México. Estiramientos y movilidad para desentumecer.
Día 2-3: Visita a Ciudad de México y alrededores. ¡Batiendo el record de pasos!
Día 4: Visita a Hierve el Agua. Senderismo.
Día 5: Oaxaca. Más pasos y trabajo de fuerza en el hostal.
Día 6: Tour Cañón del Sumidero/Chiapa del Corzo/ Miradores Cañón. Senderismo y estiramientos.
Día 7: Visita a San Juan Chamula y mercado. Circuito de entrenamiento con peso corporal.
Día 8: Tour a las cascadas del Chiflón. Senderismo y escaleras. Trabajo tren inferior.
Día 9: Paseo por la selva y ruinas de Palenque y tarde en piscina-jardín. Descanso y relajación.
Día 10: Tour a Misol-ha, Yaxchilán y Bonampak.  Senderismo.
Día 11-12: Descanso en Mahahual. Playa. Buceo y snorkel. Juegos en la playa. Olimpiadas.
Día 13: Salida a Tulum. Ruinas de Tulum y paseo por Tulum. Taller de planchas abdominales.
Día 14: Buceo en los cenotes Dos Ojos y Pitt.
Día 15: Ruta de los cenotes de Homún.  Visita de 4 cenotes.  
Día 16: Ruinas de Chichen Itzá. Ferry a Holbox. Tarde de playa. Descanso.
Día 17-18: Holbox: Paseo, Playa, Hamaca, Tiendas, tiburón ballena, avistamiento de pájaros, luminiscencia nocturna…
Día 19: Descanso matinal en Holbox. Tarde de compras y fiesta en Playa del Carmen. ¡Bailar también es actividad física si se hace con pasión!
Día 20: Salida hacia el aeropuerto. Vuelta a España.