Viajes en grupo a Tayikistán
Ficha Práctica de Tayikistán
Tayikistán es un país de contrastes extremos. En verano, durante los meses de junio a septiembre, las temperaturas son más estables, pero no hay que fiarse: durante el día podemos tener calor y sol intenso, y por la noche, especialmente en altitud, el termómetro puede caer por debajo de cero. Es habitual pasar en pocas horas de los 35 ºC en el valle del Panj a 5 ºC en un collado a 4.000 m. Se recomienda ropa de montaña, sistema de capas, buen cortavientos, gorro, guantes, gafas de sol y protección solar alta.
Alternaremos hoteles sencillos en ciudades como Khorog o Dushanbé, con casas locales y campamentos de yurtas. En algunos lugares, el alojamiento será muy básico, sin ducha ni agua corriente, pero limpio y acogedor. Las casas suelen tener baños exteriores y habitaciones compartidas. Dormiremos muchas veces en colchones sobre alfombras, en un entorno muy rural pero siempre con hospitalidad genuina. Llevar saco sábana o saco ligero es muy recomendable.
Todo el recorrido se realiza en vehículos 4x4 tipo, imprescindibles para los caminos de tierra, pistas de alta montaña y pasos complicados. Son trayectos largos, a veces lentos, pero siempre con paisajes impresionantes. Las paradas serán frecuentes para estirar las piernas, hacer fotos y respirar el aire puro de las alturas.
La cocina tayika es una mezcla sencilla pero sabrosa de las tradiciones de Asia Central. El plov (arroz con zanahoria y carne), las sopas de cordero, los guisos de verduras y el té verde son la base de muchas comidas. En zonas rurales, compartiremos mesa con las familias locales, sentados en alfombras, comiendo con las manos y disfrutando de productos recién preparados: pan casero, yogures de leche de yak, mermeladas artesanas o frutas secas. No es un viaje para gourmets exigentes, pero sí para quienes valoran lo auténtico.





















