COMIENZA EL VIAJE: MACEDONIA Y KOSOVO Días 1 a 5

Nuestro viaje comienza en Skopje, la capital de Macedonia del Norte, dejando atrás el nombre de Macedonia (a secas) y poniendo fin a más de un cuarto de siglo de disputas con Grecia. Esta ciudad está dividida por el río Vardar, que también separa la parte ortodoxa de la musulmana. Hay múltiples visitas en esta ciudad, con 30 mezquitas, caravanserais, hammanes y el transitado Viejo Bazar, que data del Siglo XII y desde allí subir a lo alto de la fortaleza de Kale para disfrutar desde sus murallas de las magníficas vistas de la ciudad.

Vamos a usar esta ciudad para realizar un par de excursiones, como a la vecina Prizren, la ciudad más bonita de Kosovo, con un ambiente marcadamente Otomano. La ciudad está llena de puestos de artesanos, y aún se nota la división étnica que se produjo en la guerra que azotó esta zona de Europa en los 90, con numerosas iglesias serbias ortodoxas abandonadas y múltiples mezquitas a lo largo del río Bistrica.

La segunda excursión que podremos realizar desde Skopje es al Cañón de Matka, a pocos kilómetros al sur de Skopje. Hay varias rutas para pasear, numerosos monasterios y la famosa gruta de Vrelo, elegida como una de las 7 maravillas naturales del mundo y que se puede visitar en un recorrido en barca.

Nuestra siguiente parada será el lago de Ohrid, una bonita frontera natural entre Macedonia y Albania. La ciudad de Ohrid contaba en la antigüedad con 365 iglesias (una para cada día del año) y se la llegó a denominar la Jerusalén de Macedonia. Deambularemos por su bazar, su casco antiguo y realizaremos un paseo en barco por el lago para contemplar las vistas de sus aldeas, las montañas que dominan el lago y visitaremos alguno de los monasterios de los alrededores, antes de dejar atrás Macedonia y cruzar a Albania.



ALBANIA, LA AMABILIDAD DE LOS BALCANES Días 6 a 11

Ya estamos en territorio albano. En un alocado viaje, llegaremos a Berat, una ciudad museo que bien merece la pena visitar. En un sorprendentemente buen estado de conservación, pasearemos por los 3 barrios de la ciudad, el Mangalem o barrio musulmán, el Kalasa o barrio de la ciudadela y el Gorica, al otro lado del río Osum. Aquí comenzaremos a descubrir el amable y hospitalario carácter albano tomando un raki con los lugareños en alguno de los múltiples cafés de Berat.

Desde aquí llegaremos a Tirana, la capital de Albania y descubriremos un nuevo país. Atrás ha quedado la Albania rural, y conoceremos el ambiente cosmopolita de la capital y su animada vida nocturna.

No podremos dejar la oportunidad de visitar la vecina Kruja, a tan solo 20 kilómetros de la capital, y una fantástica excursión de día, donde poder visitar su ciudadela y famoso bazar, antes de seguir rumbo al norte, hacia Shköder, una de las ciudades más antiguas de Europa.

Visitaremos la orilla albanesa del lago Skadar, el castillo de Rozafa, la zona peatonal de Pjaca antes de abandonar este amable país y poner rumbo a Kotor, en territorio de Montenegro




MONTENEGRO Y CROACIA, EL FINAL DE RUTA Días 12 a 16

La ciudad fortificada de Kotor es sin duda una joya que nos sorprenderá. A orillas del mar Adriático, está situada al final del mayor fiordo de Europa meridional que bien merece la pena explora durante un par de días.

Y es que aquí podemos bañarnos en el mar, ascender a las colinas de los alrededores para contemplar las espectaculares vistas del fiordo y la ciudad de Kotor, visitar los pueblos de los alrededores como el de Perast o visitar la iglesia de nuestra señora de la Roca, emplazada en una diminuta isla frente a Perast.

Y el viaje va tocando a su fin, pero aún nos queda la guinda de este fantástico viaje por los Balcanes. Y es que la ciudad amurallada de Dubrovnik, escenario de numerosas películas y sin duda una de las ciudades más bonitas de Europa, es el punto final a un gran viaje. Pasearemos por sus adoquinadas calles, subiremos a su muralla y pasearemos por la famosa Stradun, visitaremos alguna de sus iglesias como la de San Blas o la catedral de la Asunción, antes de coger el avión que nos lleve de regreso a casa.