KATMANDU:EL VALLE A LOS PIES DEL HIMALAYA Días 1 a 6

Comenzamos a explorar las estrechas calles de Katmandú, donde podremos desde ojear en las numerosas librerías los maravillosos volúmenes de todas las expediciones que han asaltado los montes nepalíes, degustar una copiosa comida en alguno de los múltiples restaurantes o descansar en alguna de las numerosas terrazas que pueblan los callejones del barrio Thamel. Y por supuesto no podremos dejar de visitar las atracciones obligadas. En Durbar Square podremos observar el devenir de la población desde alguna de las terrazas del Maju Deval, contemplar el eterno amor entre Shiva y Parvati en el templo consagrado a estas divinidades o contemplar los numerosos templos que pueblan la plaza más famosa de Nepal, para posteriormente acercarnos hasta los ghats donde los hindúes realizan sus purificaciones en el sagrado río Bagmati o se incineran a sus difuntos.


Existen numerosas excursiones por los alrededores de Katmandú que podremos realizarlas en taxis o bicicletas, y por supuesto no desdeñaremos la oportunidad de visitar todo lo que podamos, como por ejemplo el templo de Swayambhunath, emplazado en lo alto de una colina, en la que tras ascender sus 365 escalones flanqueados por todo un ejército de monos, te encuentras frente al ojo penetrante de Buda, que todo lo ve. Nosotros todo no lo podremos ver, pero sí las magníficas vistas de Katmandú, el valle donde está emplazado. Otras excursiones muy interesantes que realizaremos es hasta el vecino pueblo de Patan, con más de 600 estupas y donde se respira constantemente un halo religioso ante el continuo murmullo de rezos e instrumentos musicales tibetanos resonando en el ambiente o acercarnos a contemplar el templo hinduista de Pashupatinath, uno de los emplazamientos más concurridos para celebrar las cremaciones a orillas del Bagmati.

Pero ya que hemos venido hasta Nepal, no podemos desaprovechar la ocasión de contemplar los majestuosos Himalayas. Y para ello nos acercaremos hasta el pueblo de Nagarkot, mirador de lujo desde donde contemplar varias de las montañas más altas del planeta como el Everest, Kanchenjunga o el Dhaulagiri. Si las nubes nos lo permiten podremos contemplar uno de los más increíbles amaneceres que se pueden contemplar en toda la tierra. Desde aquí podemos realizar un pequeño treking entre campos de arroz y con las espectaculares vistas del Himalaya como telón de fondo, hasta el maravilloso templo de Changu Narayan, para acabar nuestra excursión en Bhaktapur, una encantadora ciudad medieval donde cientos de alfareros se afanan en elaborar todo tipo de cuencos y útiles de barro y donde no podremos desaprovechar la oportunidad de degustar un delicioso yogurt de leche de yak.


ADENTRANDONOS EN EL REINO PROHIBIDO DE BHUTÁN Días 7 a 16

Una vez que ya nos hemos habituado al ritmo asiático, ya estamos listos para dar el salto a Bhután, uno de los países más misteriosos de la tierra, y es que han conseguido estar hasta hace poco relativamente aislados del mundo, evitar el turismo de masas y además crear uno de los países más felices de la tierra. Cogemos un vuelo para ascender desde los valles encajonados entre las montañas más altas del mundo para llegar a Bhután.

Nuestra primera parada será en  la capital Timbu donde tendremos la oportunidad de conocer la ciudad más "moderna" del país. Aprovecharemos la visita para visitar su famoso "chorten"  (estupa budista) Kuensel Phodrang y contemplar las vistas desde la ciudad. En transporte privado nos ponemos en ruta rumbo al Dochula Pass, de 3150 metros y con impresionantes vistas de la cordillera de los Himalayas, desde donde alcanzamos la pequeña localidad de Punakha, emplazada en un fértil valle dominado por el más hermoso Dzong de todo el país. Los Dzong son monasterios-fortaleza empleados con fines militares, religiosos y administrativos y es una construcción típica de esta región. Aprovecharemos para realizar excursiones por los Chorten de la zona y los increíbles campos de arroz para conocer a fondo este bonito valle y descubrir su estilo de vida.

Nos seguiremos adentrando en este montañoso país y tras un viaje de día entero, conseguimos alejarnos de las rutas más turísticas para llegar a Bumthang , corazón religioso del país y donde confluyen cuatro valles. Esta zona es la más importante del país en términos históricos, y aprovecharemos la oportunidad para visitar el gran valle Choskho, dominado por el imponente Dzong de Jakar y cubierto de campos de cultivos y huertos donde trabaja la población local.  

Emprenderemos viaje de regreso a Paro, donde nos espera una de las imágenes más icónicas de este viaje. El monasterio del Nido del Tigre. Este famoso monasterio está emplazado a más de 3000 metros de altura sobre un acantilado de 900 metros de caída vertical. Ascender hasta él requiere una pequeña excursión , pero sin duda el esfuerzo bien merece la pena, y es que las vistas son apoteósicas.

Visitaremos el resto del valle de Paro antes de coger el vuelo de regreso a Katmandú donde tras hacer una noche cogeremos finalmente el vuelo de regreso a casa.