DE LA GRAN CIUDAD AL MÁGICO DESIERTO: Días 1 a 6

Aterrizamos en Bogotá, la vibrante capital de Colombia. Asentada entre las cumbres de los Andes, nos sorprenderá su sofisticado ambiente urbano. Nos moveremos por el centro histórico de La Candelaria, de coloridas fachadas y portones y balcones de madera, donde aún conserva el ambiente colonial de antaño, para posteriormente visitar el espectacular museo del Oro para entender porque hace 5 siglos se volvieron locos nuestros antepasados buscando el dorado y acabar disfrutando una buena cena en alguno de los múltiples restaurante que ofrece esta ciudad. Y es que como dicen los lugareños, Bogotá es la unión de lo mejor de Colombia. 

Nos dirigiremos hacia el sur, para pasar del bullicio de la capital a la paz y soledad del desierto, y es que nuestra primera parada será el desierto de la Tatacoa, un lugar alejado de toda población, de cañones erosionados por el tiempo donde disfrutaremos durmiendo una noche en alguno de sus refugios y contemplando toda la estrellada bóveda celeste, y es que al estar tan cerca del ecuador, podremos observar tanto las estrellas del hemisferio norte como las del sur. 

Nuestra siguiente parada será San Agustín, en el departamento de Huila. Un lugar mágico por sus imponentes 500 estatuas prehispánicas que pueblan los alrededores. Y es que hace 5.000 años este lugar fue en su día un centro religioso y funerario de una cultura desconocida, dejándonos tan solo su legado en forma de piedra y el misterio que las rodea en un paraje natural realmente espectacular.



ENTRE CAFETALES AL PIE DE LOS NEVADOS: Días 7 a 15

Cambiamos hasta el final del viaje rumbo siempre al norte, siendo nuestra primera etapa en la agradable ciudad colonial de Popayán, también llamada la Ciudad Blanca, y es una de las poblaciones coloniales mejor conservadas de toda Colombia, y hoy en día es una viva ciudad universitaria, con un gran ambiente tanto diurno como nocturno. Continuaremos viaje hasta Cali, la ciudad de la cultura afro-colombiana, la de la salsa, la de la música por todos los rincones para lanzarnos a explorar la zona de los cafetales.

Y es que si por algo es famosa Colombia es por su oscuro caldo mañanero. Y aquí podremos descubrir entre los campos de café y las suntuosas haciendas que nos enseñarán el proceso de elaboración del famoso producto colombiano. Y es que además, esta zona está salpicada de coquetos pueblos cafeteros como Finlandia o Armenia, donde podremos impregnarnos de su ambiente y cultura, además de escaparnos al espectacular valle de Cocora, con sus bellos valles salpicados de las imponenetes palmeras de más de 60 metros de altura, donde realizaremos una bella excursión, de las más bonitas que se pueden realizar en el país, y donde seguramente tendremos la suerte de ver al dimitu colibrí en su habitat natural.

Y como estamos paseando en las faldas de los Andes, nos acercaremos a contemplar de cerca estos gigantes nevados, de más de 5.000 metros de altura para realizar alguna pequeña excursión y relajar nuestros cuerpos, algo fatigados a estas alturas de viaje, en alguna de las aguas termales de la zona. 


DESCUBRIENDO LA MAGIA DEL CARIBE: Días 16 a 23

Desde Medellín cogeremos un largo bus nocturno para que nos conducirá al Caribe. Primera parada, la amurallada ciudad de Cartagena de Indías, la reina de la costa caribeña. Y es que Cartagena es junto con la peruana Cuzco las ciudades coloniales mejor preservadas de todo América.Plazas, monasterios e iglesias se acumulan en sus calles, y si lo que nos apetece es disfrutar de una playa tropical, Cartagena es el punto de partida para explorar las Islas del Rosario y disfrutar de sus playas de arena blanca y aguas azul turquesa.

Tras Cartagena, arribamos a Santa Marta, punto de partida para realizar múltiples excursiones por la zona: desde visitar agradables aldeas de pescadores, acercarnos a la aldea natal de Gabriel García Márquez o a los parques nacionales de Tayrona o Palomino, los dos con una oferta de palmeras sobre idílicas playas, aguas azul turquesa y buena comida local. ¿Qué más se le puede pedir a la vida? 

Aún nos quedan unos días por delante, y los vamos a aprovechar para explorar la región de la Guajira, hogar de los wayúus o guajiros, las gentes que habitan esta árida región. Desde la capital Riohacha podremos adentrarnos en esta región y conocer un poco más a fondo la cultura local de este pueblo que ha conseguido mantener sus tradiciones y costumbres con el paso de los siglos, durmiendo en algún hospedaje local. Regresaremos a Santa Marta donde cogeremos el vuelo de regreso a Bogotá, donde pasaremos nuestros últimos momentos del viaje en la capital y acabar de apurar todo lo que tiene que ofrecernos esta vibrante ciudad antes de coger el vuelo de regreso a casa.