DIVISANDO EL RIO OMO Días 1 a 10

Tras descansar una noche, abandonamos el caótico tráfico de la capital Addis Abeba y nos dirigimos en nuestro viaje de 8 días rumbo al sur, donde haciendo un alto en Arba Minch aprovecharemos para visitar el parque Nacional de Nechisar, donde si las condiciones de la carretera lo permiten nos adentraremos por sus caminos para divisar las cebras, gacelas y antílopes, y en caso contrario, nos adentraremos con un bote para divisar los cocodrilos e hipopótamos del lago Chamo.


Poco a poco nos vamos adentrando en el Valle del Río Omo, y conociendo las diferentes tribus que pueblan estos parajes únicos en el mundo ya que mantienen pese al paso de los siglos, intactas su cultura y tradiciones.

Los primeros son la etnia konso, y desde Turmi podemos hacer varias salidas a las aldeas de los alrededores como Omorate, Kolcho o Dimeka, donde podremos acercarnos a los mercados de las aldeas de los alrededores y conocer las etnias Banna, Hamer o Karo una tribu que de ser una especie animal o vegetal, estaría protegida por su riesgo a extinguirse, ya que tan solo quedan unos 1500 individuos de esta tribu.

Jinka será nuestro próximo destino, donde conoceremos las tribus Ari o adentrarnos en el parque nacional de Mago a conocer a los míticos Mursis, la etnia cuyas mujeres se engalanan colocándose un plato en el labio inferior.

Regresaremos a Addis donde descansaremos del periplo del sur antes de poner rumbo al norte del país visitando el Merkato, una parada obligada en los viajes a Etiopía: un laberíntico mercado con miles de puestos y tenderetes donde podremos perdernos contemplando las más variadas mercancías que nos podamos imaginar. Otra visita que merece la pena es el Museo Nacional donde podremos contemplar los restos de Lucy, el homínido más antiguo del mundo. 


MUSEOS Y CASTILLOS EN EL LAGO Días 11 a 16

Comenzamos nuestro viaje hacia el norte del país. Hoy toca un viaje largo, pero podremos disfrutar contemplando la garganta del Nilo azul, lo que también se conoce como el Cañón del Colorado africano, y es que es uno de los mayores cañones del mundo. Nuestra primer alto será en Bahar Dar, donde podremos realizar una excursión alrededor de las míticas cataratas del Nilo Azul para posteriormente darnos un paseo en barca por el lago Tana, e investigar por las diferentes islas del lago las iglesias escondidas, donde sus amables monjes nos mostrarán encantados los secretos que guardan en su interior: cruces de oro, antiquísimos manuscritos y los hermosos murales y frescos de sus paredes.

Nuestro siguiente castillo será Gonder, lo que llaman el Camelot africano. Siempre sorprende contemplar en esta tierra castillos medievales más propios de las películas de cruzadas que de las típicas estampas de los paisajes africanos, como es la sorprendente ciudadela de Fasil Ghebi.Y otro de los puntos fuertes de esta ciudad es la impresionante abadía de Debre Berhan Selassie, con su espectacular techo pintado... ¡algo digno de verse! 


DESCUBRIENDO LA PETRA DE AFRICA Días 17 a 24

Otro viaje por las zonas altas de Etiopía nos lleva hasta Lalibela, una de las mayores maravillas del mundo, de hecho la llaman la Petra de África. Conoceremos los distintos complejos de iglesias que pueblan las colinas de Lalibela. Recorreremos los distintos pasadizos y túneles excavados en la roca hasta visitar todas las iglesias del complejo, incluida la archiconocida Bet Giyorgis, con planta en forma de cruz. Al día siguiente lo podremos aprovechar para conocer los alrededores de la ciudad con varias iglesias diseminadas en un impresionante estado de conservación.

El último bus largo que cojamos nos llevará a Aksum a través de un paisaje que bien valdrá la pena que la butaca nos torture los riñones. Disfrutaremos del ondulante paisaje de la región de Tigray, donde podremos observar a sus mujeres con sus curiosos peinados. Ya en Aksum, nos relajarnos unos días en esta histórica ciudad con más de 3000 años de antigüedad. Y es que según cuenta la leyenda, la capital fue gobernada por la reina de Saba, que se casó con el rey Salomón, y el hijo de ambos, Menelik I robó el arca de la alianza, que desde hace 2000 años se custodia en esta ciudad, en la Iglesia de Santa María de Sion, aunque desgraciadamente no apta para ojos occidentales.

Pero no desesperamos, Aksum nos depara otras interesantes visitas aptas para todos los públicos, como sus famosos obeliscos, algunos con más de 1600 años de antigüedad y de los más altos construidos por el hombre, o su agradable y fotogénico mercado, el cual recorreremos disfrutando de esta agradable ciudad.

Desde Aksum tomaremos un vuelo de regreso a Addis, desde donde emprenderemos el vuelo de regreso a casa.