LA CUNA DE LA CULTURA JAPONESA Días 1 a 5

Llegamos a Osaka y nos trasladamos a Kyoto, centro cultural de Japón, con 17 lugares declarados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y en clara competencia con ciudades como París o Roma. Todas las estampas que has visto sobre Japón se encuentran en Kyoto: jardines cuidados al detalle, templos emplazados en medio de estanques de aguas que parecen un espejo, geishas que asoman furtivamente entre los callejones de Ghion. Disfrutaremos de un par de días para inmiscuirnos en el Japón poético y filosofar sobre el shintoismo y el budismo en una de las pocas ciudades que no fueron arrasadas durante la segunda guerra mundial.

Aprovecharemos para realizar una escapada a la vecina Nara, primera capital del Japón y con un gran legado cultural, y lo suficientemente pequeña para poder realizar la visita en un día, paseando por los alrededores del Nara-koen, entre sus ciervos y templos.

 

LA VÍA DEL PEREGRINO Días 6 a 11

De camino a nuestra próxima aventura visitaremos el increíble castillo de Himeji, todo un castillo de naipes, uno de los pocos castillos auténticos de todo Japón. Cruzaremos a la isla de Shikoku que es la perla oculta de Japón.  Esta pequeña isla alberga una ruta de peregrinaje de 1400 kilómetros con 88 templos donde los henro (peregrinos) visitan los sitios donde vivió el monje Kobo Daishi, quien fue quien introdujo el budismo shingon en Japón.  Durante cuatro días visitaremos estos magníficos complejos de templos.

Pero no todo es espiritualidad y budismo en esta isla. Durante estos días también conoceremos los remolinos de Naruto, nos relajaremos en el Dogo Onsen y quien se anime a la fiesta, bailaremos a ritmo de bon del Awa Odori, una de las fiestas más tradicionales de Japón. Además del  “Henro” (ruta de peregrinos), otra similitud con nuestra Galicia es la riqueza gastronómica de la región. No nos iremos sin probar los udones más famosos del país.
Regresamos a la isla de Honshu hasta Hiroshima, donde podremos contemplar el museo de la guerra y acercarnos a contemplar la famosa puerta o torii flotante en Miyajima.

Antes de llegar a Tokio y emprender el tramo final de nuestro viaje haremos una etapa de aproximadamente 10 kilómetros de la ruta Nakasendo, de Magome a Tsumago, una calzada del período Edo, que atraviesa el bosque del valle de Kiso visitando auténticos pueblos fuera de las rutas turísticas tradicionales. Sin duda será un excelente bocado del japón rural antes de sumergirnos en los neones de Tokio.


LOS NEONES DE LA GRAN CIUDAD Días 12 a 17

Finalmente llegamos a Tokio. Fascinante, caótica, impoluta, moderna, fashion... todo se mezcla entre sus grandes avenidas plagadas de gigantescos rascacielos donde también hay tiempo para encontrarte pequeños santuarios y templos budistas. Pasearemos por el barrio de Ginza, donde residen los principales monumentos como la ópera o el palacio real, veremos la animada vida de Shimokitazawa, con sus cientos de tiendas y gente a la última, y al caer la noche nos perderemos por las abarrotadas calles llenas de neones de todo tipo del tecnológico barrio de Akihabara.

Para coger un respiro de la gran ciudad, y también si el tiempo nos alcanza, podremos hacer una excursión a los alrededores. Tal vez la encantadora Niko o el magnético monte Fuji o tal vez las playas de Izu y el puerto de Yokohama. ¡Hay tanto para ver que habrá que elegir por que no se puede ver todo en 2 días!

Regresaremos a casa desde Tokio con ganas de volver al  país del sol naciente.