LOS PARAISOS PERDIDOS Días 1 a 10

Aterrizamos en Antananarivo, impronunciable capital más conocida como Tana. Como excepción a las grandes ciudades africanas, Tana es sorprendentemente agradable. Llena de jacarandas, limpia, ordenada y al estar emplazada sobre diversas colinas ofrece estupendas vistas desde cualquier lugar.

Tras descansar en la ciudad, emprendemos ruta por la Nacional 7, la carretera que cruza todo el sur del país, rumbo al mar, al canal de Mozambique. En 4x4 con conductor, nos lanzamos a recorrer las tortuosas carreteras del país. Nuestra primera parada será en Antsirabe, la capital del pousse-pousse, carros de tracción humana muy común en toda la isla, con los que recorrer esta elegante ciudad colonial.

Marchamos hacia la costa y llegamos a Morondava. Desde esta pequeña localidad visitaremos uno de los escenarios más destacables del país, la famosa Avenida de los Baobabs, quizá la foto más conocida de todo Madagascar. Más de 300 de estos gigantes terrestres se agolpan a los lados de la carretera que nos conduce hasta Belo-Sur-Tsiribihina, última parada antes del punto álgido del viaje, los Tsingy de Bemaraha.

Los Tsingys son unas formaciones rocosas calcáreas, de unos 100 metros de altura, a las que se puede ascender por medio de unos caminos preparados para ello y disfrutar del impresionante paisaje desde la cima. Cientos de afiladas cuchillas de roca se yerguen apuntando al cielo, formando uno de los paisajes más singulares de toda vuestra vida viajera.

 

DESCUBRIENDO LA GRAN ISLA Días 11 a 20

Regresamos hasta Morondava y a partir de aquí comenzaremos una de las partes más duras del viaje, atravesando rutas de arena siguiendo la línea de la costa rumbo al sur. Será un camino duro pero que tendrá innumerables recompensas en playas vírgenes y salvajes de aguas turquesas y pequeños poblados de pescadores. Después de atravesar  Belo sur Mer podremos disfrutar de la playa de Andavadaoka o Salary, probablemente la mejor playa salvaje de Madagascar, situada allí donde el mundo acaba.

Siempre marchando rumbo al sur llegarmos a Ifaty donde podremos disfrutar por un par de días de la playa, el snorkeling u otras actividades en la playa. Antes de llegar a Toliara y despedirnos de la costa haremos una última parada en las paradisíacas playas de Anakao o Nosy Ve, dándonos un chapuzón en sus limpias aguas, buceando, haciendo snorkel o degustando una sabrosa langosta.

Continuamos ruta por nuestra la ruta Nacional 7, hasta llegar a Ranohira, punto de partida de una de las excursiones más espectaculares del viaje, ya que desde aquí nos lanzamos a visitar el Parque Nacional de Isalo. Es difícil describir el espectacular paisaje de este parque. Monolitos rocosos de caprichosas formas salpican la amarillenta pradera hasta donde alcanza la vista, y de repente, en el fondo del valle, un río de aguas cristalinas traza una franja de verde en semejante estepa, lo que nos permitirá refrescarnos y bañarnos al pie de una casaca en medio de este extraño paisaje.


EN EL SUR DEL SUR Días 21 a 24

Ahora siempre con el rumbo norte, marcharemos a Fianarantsoa, a medio camino entre Tana y el mar. Fianar, como se conoce popularmente a la capital vinícola de Madagascar, alberga un bello casco histórico, pero sin duda el interés de esta parada es para visitar el Parque Nacional de Ranomafana.

 pararemos para disfrutar de un trekking por el Parque de Ranomafana, declarado Patrimonio de la Humanidad. El parque consiste en un bosque lluvioso hogar, entre otras especies, del lémur dorado del bambú, con un escenario realmente espectacular de colinas de verde intenso y surcado por numerosos ríos que acaban en numerosas cascadas.

Por último regreamos a Tana para descansar un último día antes de coger el vuelo de regreso a España