Importante: ¿Qué son los viajes Activos PASO NOROESTE?
Los viajes ACTIVOS de Paso Noroeste van un paso más allá de los viajes de aventura tradicionales. Incluimos un añadido de actividades deportivas opcionales -tú decides si hacerlas o no- de modo que aprovechamos lo que nos ofrece el país para añadir un plus de salud, descanso y cuidado del cuerpo y la mente.
Los coordinadores de estos viajes están formados en actividad física y nutrición y disponen de un 'menú' de actividades para ofrecer al viajero de modo que el viaje sea más activo y muy divertido. Visitamos el país con la filosofía de Paso Noroeste y volvemos más sanos de lo que nos fuimos.
Y lo mejor de todo es que no necesitamos estar en plena forma para realizar un viaje Activo de PASO NOROESTE. Será suficiente con una forma física mínima para poder realizar las caminatas por la selva o, al menos poder montar en bici mientras se visita una ciudad.

 

DESCUBRIENDO LA CAPITAL Días 1 a 3


Llegamos a Yangón, la recientemente destronada como capital de Birmania, donde podremos descansar del viaje y visitar el barrio chino con sus numerosos tenderetes de comida callejeros y regatear en alguno de sus mercados, pero lo que seguro que no nos perderemos es la deslumbrante y de nombre impronunciable Shwedagon Pagoda, una de las maravilla del país. No se conoce exactamente su fecha de construcción, pero se calcula que comenzó en el siglo 6 y que su cúpula de oro posee más de este preciado metal que todo el Banco de Inglaterra. Es una maravilla de oro y diamantes que deslumbra a cualquier hora del día (y de la noche) y donde sin duda disfrutaremos de sus vistas así como del relajado ambiente y extrema amabilidad de los birmanos, una constante durante todo el viaje.

Además, la Torre Sakura con sus veinte pisos para subir andando y el paseo del Lago Kandawgyi para hacer un trote mañanero serán lugares privilegiados para mantenernos activos en la capital.

 

CAMINO AL LAGO Días 4 a 11

Desde la capital tomaremos un autobús hasta Kalaw, apacible población entre colinas, donde haremos un sendero apacible para llegar a Pindaya que nos sirva de calentamiento para nuestra siguiente actividad que será recorrer uno de los caminos más bonitos que realizaremos en nuestra vida: tres días (se puede reducir a dos) hasta el lago Inle. El esfuerzo bien merece la pena, porque nos permitirá descubrir la Birmania rural. Cruzaremos campos de cereal y pasearemos entre arrozales, subiremos colinas y nos adentraremos en verdes valles, atravesando pequeñas poblaciones donde los niños nos asaltaran, curiosos al ver como un grupo de extranjeros llega a su aldea.

Tras el esfuerzo vislumbraremos a lo lejos el brillo del lago Inle, el final de nuestra meta. El trajín bien merece la pena, ya que podremos disfrutar un par de días descansando a orillas del lago y realizando paseos en barca para contemplar la vida de las poblaciones del lago, navegaremos entre los palafitos de sus moradores, y contemplaremos sus campos flotantes, visitaremos los famosos mercados flotantes, y sobre todo observaremos como los famosos pescadores del lago Inle faenan, con su peculiar método de remar con una pierna, mientas manejan sus redes.

Durante los días que visitemos el Lago haremos senderismo, cogeremos bicicletas y nos mantendremos #ACTIVO haciendo algo de ejercicio y desarrollando talleres en el hostal.


LAS MARAVILLAS DEL REINO Días 12 a 21

Nuestro siguiente destino será Mandalay, la antigua capital de la realeza birmana, donde podremos disfrutar de las vistas desde la colina de Mandalay o visitar las numerosas atracciones de los alrededores, como acercarse a Mingun tras un paseo en barco y disfrutar de sus numerosas pagodas, o ascender la increíble colina de Sagaing para contemplar las vistas de sus más de 600 estupas, y acabar el día en Amarapura, al atardecer, para pasear por su famoso puente de teca, de más de un kilómetro de longitud y 200 años de antigüedad, y enclave perfecto para los amantes de la fotografía.

Pero la guinda de este viaje aún está por llegar, y es que nuestro último destino es Bagán. Este conjunto de templos, que rivaliza junto a los templos de Angkor en Camboya en cuanto a majestuosidad, vivió su mayor esplendor hace 1000 años, y hoy en día esta extensión de 40 kilómetros cuadrados alberga más de 4000 templos de ladrillo rojo. Pasaremos un par de días visitando en bicicleta todos los rincones de este complejo monumental patrimonio de la Humanidad, y al acabar el día, nos subiremos a lo alto de uno de los templos, para poder ver el atardecer sobre Bagán, uno de los atardeceres más mágicos que puede vivir todo viajero, y broche perfecto para este magnífico viaje.

¿ES PASO #ACTIVO PARA MÍ?
Para que tengas una idea aproximada sobre cómo son estos viajes y que no te dé "miedo" apuntarte, aquí dejamos un ejemplo de lo que pueden ser las actividades que se realizarán cada día:
Día 1. Salida desde España
Día 2. Llegada a Yangón. Estiramientos
Día 3. Visita a la ciudad y Shwedagon Pagoda. ¿Cuántos pasos has dado?
Día 4. Visita a la ciudad. Carrera continua por el Lago Kandawgyi o ascenso a la torre Sakura.
Día 5. Visita a la cueva de Pindaya. Taller de relajación en el hostal/masaje
Día 6-7. Senderismo hasta el lago Inle. (Noche de camino)
Día 8. Vuelta en barca por Lago Inle. Taller de planchas abdominales.
Día 9. ‘Loop’ norte en bicicleta de montaña.
Día 10. Viaje a Hsipaw. Juego de Orientación
Día 11-13. Senderismo por HSIPAW (una noche en una casa local)
Día 14. Viaje en tren a Mandalay. Viaducto de Gokteik. Puesta de sol y taller de entrenamiento sin equipo.
Día 15. Amanecer y visita a los alrededores en Van. Taller de planchas abdominales
Día 16. De Mandalay a Bagan en barco. Taller de movilidad articular.
Día 17. Bagan. Recorrer templos en bici.
Día 18. Bagan subida al Monte Popa.
Día 19. Yangon. Gimkana y mercados
Día 20. Salida para España
Día 21. Llegada a España.