LAS CIUDADES COLONIALES Días 1 a 6

Comenzamos nuestra aventura en Managua, capital de Nicaragua, desde donde directamente y en un corto trayecto nos desplazamos hasta la ciudad de León, hoy en día el más importante centro universitario del país y antiguamente capital de Nicaragua y cuna de Rubén Darío. León es una bella ciudad colonial rodeada de volcanes activos que además alberga la mayor catedral de Centroamérica.

Pero nuestro siguiente destino “nica” no tiene nada que desmerecer, ya que la ciudad de Granada, rival histórica de León, donde sus sombreados patios de casas coloniales y su riqueza gastronómica nos incitará a demorarnos más de lo previsto en esta deliciosa ciudad y descubrir sus alrededores, como subir al humeante volcán Masaya y contemplar las entrañas de la tierra desde este insuperable mirador. 



DESCUBRIENDO EL GRAN MAR Días 7 a 14

Nuestro siguiente destino es embarcarnos rumbo a las profundidades del Lago de Nicaragua o como se llamaba en la época colonial, Mar Dulce, ya que por su extensión olas islas y hasta tiburones que pueblan sus aguas, y más da la impresión de navegar por un mar que por un lago. Y en el corazón de lago nos espera la isla de Ometepe, un lugar casi virgen, una isla formada por los volcanes Concepción y Maderas que podremos explorar a nuestro antojo, disfrutar de su exuberante naturaleza, realizar excursiones varias o relajarnos en alguna de sus playas, que estamos de vacaciones ¿o no?

Desde aquí cogeremos otro barco para tratar de llegar a la frontera con Costa Rica a través de la frontera con el río San Juan, o en el caso de que no sea posible, por San Juan del Sur, para adentrarnos en territorio costarricense. 


LA NATURALEZA EN ESTADO PURO Días 15 a 24

Nos dirigiremos lo primero de todo hasta el apacible pueblecito de La Fortuna, situado a tan sólo 6 kilómetros del volcán Arenal y mirador privilegiado para ver como escupe la lava esta activa montaña. Otras actividades para hacer por aquí son contemplar el majestuoso salto por un cañón de roca volcánica de la catarata de la Fortuna, con 70 metros de caída, o relajar nuestros cuerpos en alguno de los baños termales de la zona o disfrutando de los manantiales que surgen de la caldera del volcán.

Ya repuestos del todo, nos dirigimos hacia el Mar Caribe. Viajaremos hacia el este en autobús y posteriormente en barco por mar y por río, hasta el Parque Nacional de Tortuguero, donde además de las iguanas y los monos entre los manglares, nos acercaremos por la noche a ver como salen las crías de tortuga del cascarón en la playa. Desde aquí remontaremos las playas del Caribe visitando la pintoresca ciudad de Puerto Viejo de Talamanca, donde podremos practicar el surf o saborear la deliciosa cocina y ambiente local y el cercano parque nacional de Cahuita, donde además de deliciosas playas de arena blanca de postal, podremos observar a los monos aullando en la selva.

El viaje va tocando a su fin, así que no queda sino poner rumbo a San José desde donde pondremos rumbo a casa tras este fantástico viaje.