RECORRIENDO TRANSILVANIA Días 1 a 10

Comenzamos nuestro viaje por Sibiu, corazón de la montañosa Transilvania.  Esta hermosa ciudad medieval, una de las más bonitas de Rumanía, será nuestra base para explorar las montañas Fagaras y aldeas rurales del centro del país. Caminaremos entre verdes colinas y subiremos a admirar las increíbles vistas desde lo alto de las montañas, saborearemos las fresas y bayas salvajes que crecen por doquier y al caer la tarde algún pastor nos invitará a una polenta casera antes de irnos a dormir a algún albergue de montaña en el corazón de la Transilvania rural.

Continuamos rumbo a Sighisoara, cruzando la tierra Burzen, o Tara Barsei en rumano, repleta de iglesias fortificadas que datan de los siglos XV y XVI. Sighisoara, una pequeña ciudad sajona enclavada en pleno corazón de Transilvania, protegida por una bonita ciudadela emplazada en un bucólico paisaje de pequeñas colinas. Fue un importante centro comercial y artesanal promovido por los sajones asentados aquí en el siglo XII. De aquí nos dirigiremos a Brasov, la llamada Praga de Rumanía, donde nos sentaremos en alguno de sus cafés a ver pasar la gente y saborear la vida, contemplando los edificios barrocos y la gótica iglesia Negra.

 

LA PEQUEÑA PARÍS Días 11 a 13

Si te entusiasma Praga o Budapest, Bucarest te fascinará. Su pasado medieval y sus pretensiones arquitectónicas de principio del siglo XX la convirtieron en una preciosa ciudad de parques y bulevares manchadas con cuadrados edificios de la época comunista. Pasear por la Avenida Kisseleff, pasar por su arco del triunfo o realizar una visita al museo de la Aldea o al antiguo Palacio Real, hoy sede del Museo Nacional de Arte o bien dar un paseo de compras por la plaza de la Unión o la calle Lipscani serán alguna de las múltiples opciones que ofrece esta agradable capital balcánica. Aquí despediremos a nuestros compañeros de viaje de Rumanía. Cruzaremos el Danubio, frontera entre Rumanía y Bulgaria en Giurgiu / Ruse y  marcharemos a Veliko Tarnovo.

LA HISTORIA VIVA DE LOS BALCANES Días 14 a 17

Veliko Tarnovo fue la antigua capital medieval de Bulgaria testigo de la historia desde hace mas de 5000 años. La ciudad está custodiada por su fortaleza Tsaverets que desde una colina cercada por el río Yantra domina toda la región. Su interior en su momento de mayor esplendor albergaba iglesias, monasterios, defensas y como no, el palacio real de los tsares. Recorreremos también los alrededores de la ciudad para observar la maravillosa panorámica que ofrece este reducto desde otros puntos de vista así como sus preciosas iglesias cargadas con imágenes de iconos ortodoxos.

Continuaremos por Plovdiv, la segunda ciudad del país detrás de Sofía, que mezcla muy ricamente su pasado cultural salpicando el casco antiguo de edificios tracios, romanos y bizantinos entre casas del resurgimiento.  Visitaremos desde fortalezas a odeones,  foros y anfiteatros, todo esto rodeado de antiguas murallas. También daremos una vuelta por Koprivshtitsa recorriendo sus calles adoquinadas llenas de casas de estilo del resurgimiento donde en 1876 comenzó la reconquista del país de manos de los turcos, ¡todo un museo arquitectónico!

LOS TESOROS MEJORES GUARDADOS Días 18 a 23

Sofía nos recibirá con la curiosidad de quien recién hace poco comienza a socializarse con occidente. Es una de las capitales europeas menos conocidas por nosotros, por su reciente bloqueo tras el telón de acero y su demorada evolución económica. En sus calles todavía transitadas por avispados taxistas y jubilados del antiguo régimen comunista deseosos de hacerse una propina en base a su ingenio, nos perderemos buscando la iglesia Aleksandr Nevski o la iglesia Boyana.

Cuando las cúpulas ortodoxas, los minaretes y los edificios gubernamentales de impronta soviética nos los permitan marcharemos al sur, a las montañas, en búsqueda del monasterio de Rila. Este monasterio milenario, es la joya de la cultura búlgara que despierta devoción entre toda la población. Su cargada decoración de íconos ortodoxos es una completa Biblia gráfica.

Si aún nos queda tiempo y fuerzas, continuando siempre al sur y ya casi en la frontera con Grecia descansaremos en Melnik la llamada ciudad “mas pequeña” del país no sólo nos deslumbrará por su entorno natural de piedra arenisca, sino también por ser el centro vinatero del país con bodegas centenarias de producción artesanal. Regresamos a Sofía y volvemos a España con el mejor recuerdo y el mejor sabor del país.