LA PRIMERA TOMA DE CONTACTO Días 1 a 5

Aterrizamos en Beijing, la gran urbe, la cosmopolita, el corazón de China, pero también la tradicional, la artesana, la escondida... Repleta de rincones soñados desde que éramos pequeños como la Ciudad Prohibida, la Plaza de Tiananmen, el Palacios de Verano o el Templo del Cielo, pero también rascacielos iluminados, pantallas gigantes y callejones, vericuetos y laberínticos hutongs comparten espacio en peculiar armonía en esta ciudad repleta de mercadillos de comida y comercios de todo tipo en cada esquina.


Desde aquí realizaremos una excursión para descubrir la Gran Muralla China. Construida hace más de 2000 años para protegerse de las continuas escaramuzas de los mongoles y hoy en día símbolo perenne del país y del mundo entero. 


PARTIMOS AL TIBET Días 6 a 12

En Beijing cogeremos un largo tren recorriendo todo el país rumbo a Lhasa ya en Tibet y comenzar la aventura tibetana. Viajaremos a bordo del famoso tren del cielo, esa obra maestra del ingenio humano que ha conseguido trazar una línea de ferrocarril de Pekín hasta Lhasa, capital de Tíbet, en un trazado de más de 4.000 km y cruzando puertos de montaña que superan los 5000 metros de altitud, como el paso de Tanggula, siendo el tren más alto del mundo. En un precioso viaje de casi 2 días disfrutaremos contemplando como el paisaje va cambiando paulatinamente mientras vamos cruzando la provincia Quinghai hasta alcanzar el Tíbet. Pero no nos aburriremos, ya que entre las amenas conversaciones en el vagón restaurante, las partidas de cartas con nuestros vecinos chinos de camarote y los increíbles paisajes que contemplaremos por la ventanilla, el viaje se nos hará más corto de lo que nos imaginamos, hasta alcanzar por fin Lhasa, la ciudad prohibida a los viajeros durante tantos siglos, la ciudad de los monjes, el anhelado hogar del Dalai Lama.

A 3600 metros sobre el nivel del mar, los primeros días nos costará adaptarnos a la altura, y jadearemos subiendo las escaleras del Potala pero todo esfuerzo compensa con un pase por el barrio del Barkhor y contemplar como cientos y cientos de peregrinos dan una vuelta tras otra alrededor del conjunto monástico del Jokhang, algunos de ellos arrastrándose, para acumular más méritos de cara a ganarse un mejor renacimiento. 


ADENTRANDONOS EN LOS HIMALAYAS Días 13 a 21

 A partir de aquí nos embarcaremos en un tour de 5 días visitando el Techo del Mundo. Luego de disfrutar de un par de días recorriendo los rincones de Lhasa cogeremos carretera rumbo a Gyanse,en la provincia de Tsang, y famosa por ser una de las poblaciones más agradables de Tíbet y famosa por albergar el chörten (santuario tibetano) más grande del país. Seguimos recorriendo la denominada carretera de la amistad, que une Lhasa con Katmandú, para dormir en la segunda ciudad de Tíbet, Shigatse donde visitaremos el monasterio Tashilunpo, sede del Pachen Lama. 

Seguiremos adentrándonos cada vez más en el reino de las montañas himalaicas y subiendo pasos tremendamente altos para adentrarnos en valles donde los glaciares llegan en algunos momentos a los pies de la carretera. Visitaremos el milenario monasterio de Sakya y el monasterio de Rongbuk, el monasterio más alto del mundo a más de 5000 metros de altura.

Si el tiempo es benigno y nos lo permiten las autoridades, podemos aproximarnos al campamento base del Everest para tratar de contemplar frente a nosotros al gigante de la tierra, para al día siguiente cruzar a Nepal.  En la frontera cambiaremos transporte que nos dejará en Katmandú. El paisaje ha cambiado totalmente, teniendo todo un aire más tropical y las áridas montañas nevadas ya han quedado atrás. Disfrutaremos de Katmandú antes de emprender el viaje de regreso a casa haciendo una parada de una noche en Estambul para aprovechar y ver unas pinceladas de esta hermosa ciudad