2 PARAÍSOS: UNO DE MONTAÑA Y OTRO DE MAR  Días 1 a 7


Tras un largo viaje transoceánico y una breve parada en Buenos Aires llegaremos a Puerto Madryn, en el golfo Nuevo, la puerta de acceso a este magnífico zoo natural que es la Península Valdes. Esta ciudad debe su crecimiento al turismo ecológico. Desde su fundación hace 150 años fue un pequeño puerto hasta que en los años ochenta la gente comenzó a acudir a este paraje a presenciar las ballenas y los mamíferos marinos que acuden a la zona para reproducirse. Desde aquí visitaremos la península Valdes donde podremos ver los lobos y elefantes marinos, las focas y si tenemos suerte en Caleta Valdes podremos ver las orcas en acción. Ya fuera de la península, en Punta Tombo visitaremos los pingüinos magallánicos, que tienen aquí su colonia más populosa fuera de la Antártida.

Continuaremos nuestro viaje cruzando toda la Patagonia de este a oeste y adentrándonos en los Andes para llegar a Bariloche. Esta preciosa ciudad enclavada entre montañas y lagos nos ofrece innumerables paseos a gustos de todos: vírgenes bosques centenarios que rodean grandes y pequeños lagos donde se reflejan altas montañas coronadas de nieves eternas. El lago Nahuel Huapi y el cerro Tronador son sus seguros custodios. Esta pequeña comarca austral no sólo nos deslumbrará por sus vistas panorámicas, sino también por su rica gastronomía y estilo arquitectónico que nos recordarán a Suiza, de donde provinieron los primeros colonos que la poblaron.

A partir de aquí nos adentraremos en la verdadera y agreste Patagonia. Durante dos días recorreremos en bus la mítica ruta 40 hacia el sur rumbo a El Chaltén. En este viaje de 2 días de duración podremos sentir el verdadero espíritu de la Patagonia interior, con su dureza pero con unos paisajes que nos atraparán. Si el tiempo de viaje nos lo permite pararemos a hacer una visita a la cueva de las manos en el río Pinturas.


RIOS DE HIELO Y TORRES DE GRANITO Días 8 a 18


Llegamos a El Chaltén y nos pondremos las botas de treking, no por nada a este pequeño pueblito al pié del cerro Fitz Roy lo llaman la capital del treking. Durante un par de días y rogándole al dios del tiempo que nos haga un guiño haremos un par de incursiones a la montaña para tener las mejores vistas del cerro Fitz Roy y el mítico cerro Torre.

Regresaremos a la ruta 40 para recorrer sus últimos kilómetros y tras bordear los lagos Viedma y Argentino, llegaremos a El Calafate para llenarnos los ojos de hielo, visitando tanto el inmenso glaciar Upsala al borde del Lago Argentino y el magnífico Perito Moreno desde los balcones de la península de Magallanes.

Aún impactados por la majestuosidad de los hielos milenarios, cruzaremos a Puerto Natales en Chile, desde donde iremos a visitar el Parque Nacional Paine, uno de los más bellos parques nacionales chilenos donde dirigiremos continuamente nuestras cámaras de fotos hacia las torres del Paine y los cuernos, desde todos los ángulos posibles tratando de captar las diferentes tonalidades que van adquiriendo estas moles graníticas a lo largo del día.

Volveremos a cruzar a Argentina, a El Calafate para coger un vuelo rumbo a Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. El escenario donde se encuentra es magnífico, al borde de un canal del mar, al pie de montañas de picos helados y escondida entre bosques de lengas. La ciudad se originó al igual que Australia, como una ciudad - prisión que fue cerrada ya hace tiempo, pero al visitarla se nos pondrá la piel de gallina imaginando los crudos inviernos entre esas heladas paredes. También nos moveremos por los alrededores de la ciudad visitando el precioso Parque Nacional y las estaciones de esqui del valle central hasta llegar al lago Escondido.


LA REINA DEL PLATA Y LAS AGUAS GRANDES  Días 19 a 24


Tras tanta naturaleza recobraremos nuestro status urbanitas en la capital argentina. Buenos Aires es considerada unánimemente como la ciudad latinoamericana de mayor estilo europeo, lo que nos recordará un poco de a partes al viejo continente. La ciudad es muy generosa en su oferta y los porteños son excelente anfitriones que nos harán sentirnos como en casa pero a ritmo de tangos, sabor a carne y pasión por el fútbol.Son de visita obligada la plaza de Mayo, que alberga la Casa Rosada, la Catedral Metropolitana y el Cabildo. Si es jueves por la tarde podremos unirnos a las madres de plaza de Mayo en su eterna reivindicación de aparición con vida y nunca más. El barrio de la Boca, zona portuaria multicolor, donde los marinos genoveses hicieron suyo este rinconcito de la ciudad y el barrio de San Telmo donde el tango dió sus primeros pasos. Por la noche pasearemos por Puerto Madero y Palermo, los lugares predilectos de los porteños y los turistas para disfrutar de la comida y la vida nocturna.

Antes de regresar a España terminaremos de quemar nuestras tarjetas de memoria de las cámaras de fotos con uno de los escenarios más grandiosos del mundo, las Cataratas del Iguazú. Haremos una visita de un par de días dando un paseo tanto desde el lado brasilero para tener una vista panorámica de todo el conjunto como del lado argentino para mojarnos en cada uno de sus saltos.