LA CIUDAD MÁS GRANDE DEL MUNDO Días 1 a 4

Ciudad de México es inmensa, estimulante y abrumadora. Una amalgama de palacios coloniales y barriadas de suburbios, tráfico intenso y remansos de paz viven juntos en este caos organizado que sorprende y engancha por igual tanto a forasteros como a autóctonos. Lo tradicional y lo moderno van de la mano en esta ciudad que acabarás amando (te doy mi palabra). Para descubrirla en pequeños sorbos deambularemos durante un par de días paseando por su casco histórico y los alrededores de la inmensa plaza del Zócalo, su impresionante Museo de Antropología y sus diferentes barrios, como el acogedor Coyoacán con la casa-museo de Frida Kahlo o los modernos Roma Norte o Condesa, repletos de restaurantes de todo tipos y sitios donde, al caer la noche, tomarse una cerveza, una michelada, o comenzar ya a degustar el tequila o el sugerente mezcal.

Aprovechando nuestra visita a la capital mexicana, la antigua Tenochtitlán, para hacer una visita al vecino yacimiento arqueológico de Teotihuacán, con sus majestuosas pirámides del Sol y la Luna dominando la que probablemente fue la mayor urbe de la época prehispánica y comparable a los grandes yacimientos de Chiapas y Yucatán, que veremos en el transcurrir del viaje.



DESCUBRIENDO EL MEXICO INDIGENA Días 5 a 14

Abandonamos la mayor ciudad del mundo y ponemos rumbo al corazón de México. Con el autobús nos vamos adentrando en Sierra Madre, ascendiendo y descendiendo áridas colinas repletas de enormes cáctus, para llegar a Oaxaca, aislado del resto del país por su enclave montañoso y cuna de una importante población indígena que ofrece un gran atractivo a los amantes de la artesanía y las telas. Oaxaca es una ciudad que sin duda te encandilará. Todavía no atrae a demasiados turistas y eso le hace conservar ese encanto añejo que destilan ciertos rincones de México y por eso ha atraído a tantos artistas locales que han instalado allí sus estudios, además de ser hogar de una de las cocinas más reputadas del país. Pasearemos por la plaza del zócalo hasta llegar al templo de Santo Domingo, espectacular ejemplo del barroco con un interior que sin duda nos dejará boquiabiertos.

Pero Oaxaca también ofrece numerosas actividades por los alrededores, como las espléndidas ruinas zapotecas de Monte Albán, las destilerías de Mezcal de Mataclán, ese aguardiente destilado del agave o los coloridos mercados en las afueras de Oaxaca, donde todos los campesinos de las poblaciones de los alrededores bajan a comprar y vender sus productos llenando las plazas de los pueblos de color y rica comida.

Abandonamos el estado de Oaxaca y nos adentramos en Chiapas, cuna de los mayores vestigios de la civilización Maya así como luchas del pueblo indígena porque se reconozcan sus derechos. San Cristóbal de las casas será nuestro "campamento base" para explorar la zona. Esta apacible ciudad de casas coloniales y calles empedradas y rodeada de bosques, resulta tan atractiva que algunos viajeros se han quedado a vivir en ella.

Exploraremos las aldeas indígenas de San Juan de Chamula o San Lorenzo de Zinacatán, donde podremos contemplar, con cierta cautela, las curiosas costumbres de estos grupos de la etnia tzotzil.Desde San Cristóbal nos dirigimos a Palenque, visitando de camino las sugerentes cascadas de Agua Azul y Misol Ha, donde podremos darnos un chapuzón para librarnos del calor antes de subirnos a una barca por el río Usumacinta para visitar los sorprendentes yacimientos Yaxchilan, que consiguen emerger entre la profundidades de la selva y el de de Bonampak, el único templo maya que conserva frescos, además de una calidad sobrenatural.


EL YUCATAN MAS ATRACTIVO Días 15 a 24

Un bus nocturno nos traslada a Mérida, la capital cultural de la península del Yucatán, es un punto perfecto para explorar los alrededores como las ruinas de Uxmal, quizá las más sorprendentes de nuestro viaje o algunos de los cenotes (dolinas kársticas inundadas) de los alrededores, esos a los que no llegan los tours clásicos. Para ello, y en esta parte final del viaje, nos alquilaremos un coche que nos permita descubrir las beldades de esta hermosa región, que en algunos puntos puede estar masificada por el turismo, pero aún guarda rincones en los que se puede disfrutar en solitario.Y siguiendo esa filosofía, pondremos rumbo a Mahahual, una agradable y tranquila población, alejada de la masificación de Cancún, donde podremos disfrutar de sus fondos marinos los que ya sepan bucear o sacarse el título el que aspire a ello. Y el que no quiera bucear, simplemente podrá disfrutar de sus paradisiacas playas, su colorida barrera de coral o juntarse a los buceadores y acercarse a los enclaves de Cayo Chinchorro para hacer snorkel en una de las mejores barreras de coral del mundo.

Nuestra última parada será la población de Tulum, desde donde podremos seguir descubriendo cenotes, como el 2 Ojos, y zambullirnos en sus prístinas aguas, bien como nadador, bien como buceador si tienes el nivel para ello. Desde Tulum podremos realizar alguna excursión por los alrededores como a las cercanas ruinas, famosas por emplazarse en la mismísima playa, algunos de los numerosos cenotes que salpican la zona, o una excursión relámpago para bucear en Cozumel, otra de las mecas de buceo del mundo, antes de emprender desde Cancún el regreso a casa.